FINOS VINOS
Las 13 regiones vinícolas alemanas son tan diferentes como los vinos que producen. El más demandado en los restaurantes internacionales es el Riesling. El 60 por ciento de los cultivos de esa uva se halla en Alemania. Otras importantes variedades alemanas son, entre las blancas, la Silvaner, la Rivaner, la Grauburgunder y la Weißburgunder. El Spätburgunder ocupa el primer lugar entre los vinos tintos, que representan un tercio de toda la producción alemana de vino. Los vinos alemanes se caracterizan por ser livianos, vivaces y frutales.
BUENA CERVEZA, BUENA AGUA
Antes se llamaba a la cerveza “pan líquido”, porque se fabrica con cereales. En Alemania hay más variedades de cerveza que de pan y panecillos: cada una de las aproximadamente 1300 cervecerías apuesta por su propia receta para la bebida hecha con agua, malta y lúpulo. Pero los alemanes beben cada vez menos cerveza y cada vez más agua. Ello se debe a la tendencia a llevar una vida sana y tener buena condición física… y a la gran variedad de más de 500 aguas minerales alemanas.
COCINA REGIONAL
Cada región tiene sus especialidades: tan diversos como los paisajes son los sabores regionales, desde la compota roja del norte, pasando por la salsa verde de Hesse hasta la col azul del sur. Está claro que en la costa se come mucho pescado, pero también hay que probar las truchas de Franconia, los corégonos del Lago de Constanza o los lucios del Oder.
SABOR DE MONASTERIOS
Orar, trabajar… saborear: los monasterios nunca despreciaron los placeres culinarios. Hoy pueden probarse
muchos de sus productos sin tener que hacer votos religiosos. Algunos monasterios organizan mercados, venden sus licores, vinos y confituras en pequeñas tiendas o tienen su propio mesón, como el monasterio benedictino de Andechs, en Baviera. Allí se ofrece la famosa cerveza monasterial, pero también queso de cabra con miel de acacias y hierbas frescas gratinado sobre ruiponce. Como para arrodillarse.
DELICIOSA ALTA COCINA
Después de Francia, Alemania es el país con el mayor número de restaurantes distinguidos con por lo menos una estrella de la Guía Michelin: 230 en todo el país. Desde hace tiempo existen dos centros del buen sabor y no se hallan justamente en las grandes ciudades: Baiersbronn, en Baden-Wurtemberg, y Bergisch Gladbach, en Renania del Norte-Westfalia. En cada uno de ellos hay dos restaurantes de tres estrellas. Claus-Peter Lumpp, Harald Wohlfahrt, Nils Henkel y Joachim Wissler se llaman los exitosos chefs. Los cuatro apuestan por productos regionales y una cocina liviana.
DISFRUTE ECOLÓGICO
El auge de los bioalimentos en Alemania continúa: el número de productores, elaboradores, importadores y comerciantes en el sector aumenta constantemente. Actualmente suman 26.820 empresas. Un cinco por ciento de las tierras se dedica al cultivo ecológico. Alemania es el mayor mercado de bioproductos en Europa: en todo supermercado se ofrece toda una serie de alimentos biológicos producidos observando estrictas reglas.
COMPRAS EN EL MERCADO
Un supermercado bien surtido es práctico, pero las compras se transforman en toda una experiencia sólo en el mercado: el aroma de la fruta, la verdura y las hierbas inspira a cocinar. En casi todas las ciudades y muchos barrios hay mercados de frutas y verdura, a menudo todos los días: por ejemplo en el mercado Viktualienmarkt de Múnich, el Kleinmarkthalle de Fráncfort del Meno o el mercado de estilo modernista de Stuttgart. Legendario es el mercado de pescado de Hamburgo, ideal para madrugadores y noctámbulos: el horario de apertura es de 5 a 9.30 horas, justamente los domingos.













