SEGURIDAD
Alemania se ha convertido en un apreciado socio de las Naciones Unidas a la hora de participar en misiones de paz. En la actualidad, más de 7000 soldados y 270 policías apoyan a las Naciones Unidas en tres continentes. La participación militar y policial alemana se centra en las operaciones de la OTAN y la UE bajo el mando de la ONU en los Balcanes y Afganistán, donde Alemania es uno de los países que pone más tropas a disposición. Alemania participa también en seis de las 16 misiones de los cascos azules conducidas actualmente por la ONU y es el cuarto mayor contribuyente financiero a las misiones de cascos azules. Otro punto que centra la atención de Alemania es la mejora de la seguridad en África. El programa G8-África del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores se centra en el apoyo de misiones de paz, la mejora del trabajo de la policía y la lucha contra las causas de conflictos en el continente africano. Un ejemplo es el programa fronterizo de la Unión Africana, fomentado por Alemania, que intenta evitar conflictos territoriales ayudando a establecer y marcar fronteras.
DESARROLLO
En la cooperación para el desarrollo, Alemania es ahora el tercer mayor contribuyente y apoya activamente los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la ONU, entre ellos, reducir a la mitad el porcentaje de la población que vive en la pobreza de aquí al 2015. Para alcanzar estos objetivos, Alemania contribuye a financiar programas multilaterales, especialmente al amparo de la UE y la ONU, por ejemplo, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y bancos para el desarrollo como el Banco Mundial. Hasta hoy, Alemania ha puesto 1300 millones de dólares a disposición del Fondo Mundial contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria. Y ha destinado casi el doble a numerosos programas bilaterales basados en el principio de ayuda para autoayudarse”. El Gobierno alemán promueve que la globalización suponga una oportunidad para todas las personas mediante programas regionales en 58 países socios y más de otros 20 países. Los proyectos de desarrollo alemanes apoyan los sectores de la educación, sanidad, desarrollo rural, buen gobierno y desarrollo económico sostenible. Dos ejemplos de las actividades en todo el mundo: Con la “Acción África”, Alemania apoya proyectos de educativos, científicos y culturales en África. La iniciativa “Colegios: Socios para el futuro” beneficia a 1500 colegios de 125 países.
SOSTENIBILIDAD
El principio de la sostenibilidad ha pasado a un primer plano internacional debido a la crisis financiera y económica. La sostenibilidad exige pensar a largo plazo en materia de política educativa y medioambiental, de economía y finanzas. Estos temas tienen una importancia central para la cooperación internacional de Alemania. El Gobierno alemán respalda soluciones globales exigentes para afrontar de forma conjunta las consecuencias políticas, económicas, sociales y ecológicas del cambio climático; contribuye a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se involucra para que el proceso de Río reciba un fuerte impulso político mediante la próxima conferencia “Río+20”. Alemania promueve activamente el concepto de una “economía verde” sostenible para todos. Además, realiza una aportación financiera sustancial a la lucha por la protección del clima: a los países en vías de desarrollo destina 1000 millones con el fin, entre otras cosas, de ayudar especialmente a los pequeños países isleños (SIDS/AOSIS), los países más pobres (LDCs) y los Estados africanos a adaptarse a las consecuencias del cambio climático. Alemania invierte anualmente en todo el mundo 500 millones de euros para la utilización más eficiente y ecológica de las fuentes de energía, a través de proyectos en más de 50 países. La fuerza de la economía alemana, sobre todo en tecnología medioambiental, favorece este aspecto. Alemania es uno de los impulsores del tratado fundacional de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y es miembro desde un principio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al frente del cual se halla por segunda vez un alemán: Achim Steiner. Alemania, junto con Francia, ha asumido la iniciativa de reforzar el PNUMA y convertirlo en una organización medioambiental internacional de relevancia.
SOLIDARIDAD
Alemania ayuda mediante proyectos de ayuda humanitaria a personas y países en situaciones de necesidad tras catástrofes naturales o conflictos como, por ejemplo, tras el terremoto en Haití de enero de 2010 aportando 237 millones de euros (fondos estatales, donaciones privadas y la participación alemana en las medidas de ayuda de la UE). En 2010, Alemania ha aumentado su contribución al Fondo Central para Emergencias de la ONU a 15 millones de euros. Numerosas organizaciones no gubernamentales, la Cruz Roja Alemana y el servicio Technisches Hilfswerk colaboran igualmente de forma activa cuando se producen catástrofes. Alemania presta, además, apoyo financiero voluntario al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Al mismo tiempo, Alemania es uno de los países que ha acordado con el ACNUR la acogida de refugiados que no puedan regresar a su país de origen. En el marco de la iniciativa para los refugiados “Albert Einstein”, Alemania financia becas universitarias para refugiados. Un aspecto central de la ayuda humanitaria alemana es la prevención de catástrofes naturales mediante más de 70 proyectos en todo el mundo. El Ministerio Federal de Relaciones Exteriores apoya, por ejemplo, cursos de formación para sismólogos de países en vías de desarrollo. Además, Alemania desempeña un papel precursor en la eliminación de minas terrestres, actuando a nivel político en pro de un acuerdo para su prohibición y financiando desde los años 90 acciones de eliminación de minas en 39 países con 230 millones de dólares.













