Alemania crece. Lobos, linces, alces… todos han regresado. Hasta hace pocos años, esos grandes mamíferos se consideraban desaparecidos. Ahora vuelven a multiplicarse. Lentamente y sin garantía de éxito. Un ejemplo: el alce. Se estima que unos diez ejemplares viven actualmente en el este de Brandeburgo. Si bien la pequeña población ya ha tenido crías, los expertos no excluyen que los alces regresen a Polonia. La fuerte urbanización en Alemania, con sus numerosas rutas y autopistas dificulta el asentamiento de los animales.
El alce es un buen ejemplo de cuán próximos se hallan los éxitos y los riesgos en la biodiversidad. El particularmente ambicioso objetivo de Alemania de detener hasta el 2010 la pérdida de biotopos y especies a nivel nacional no logró cumplirse por completo. No obstante, con medidas específicas se lograron apreciables éxitos, por ejemplo en la conservación de las poblaciones de castores, nutrias y águilas marinas. Numerosos proyectos e iniciativas contribuyeron a “anclar el tema en la percepción pública”, dice el Dr. Reinhard Piechocki, experto en protección de las especies de la Oficina Federal para la Conservación de la Naturaleza.
Alemania posee una amplia estrategia para la implementación del Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica: la Estrategia Nacional de Biodiversidad, que contiene unos 330 objetivos y 430 medidas en relación con todos los temas relevantes para la biodiversidad. La gama de proyectos va desde el reasentamiento del esturión europeo tanto en ríos como en los mares del Norte y Báltico hasta la puesta en práctica de estándares internacionales para el uso sostenible de plantas silvestres.
Para conservar la biodiversidad en Alemania, los científicos crean cooperaciones. La plataforma “Netzwerk-Forum zur Biodiversitätsforschung” en www.biodiversity.de reúne conocimientos de diversas áreas, desde la investigación agraria hasta las ciencias marinas. En el sitio web se informa también sobre proyectos concretos: el biólogo Stefan Kreft estudia, por ejemplo, con qué combinación de árboles pueden superar mejor los bosques de Brandeburgo las consecuencias del cambio climático. Y con la renaturalización de los hábitats del río Emscher, hidrobiólogos implementan el mayor programa de ese tipo en el mundo. El proyecto, en el que se invierten 4400 millones de euros, quedará concluido en el 2020. La calidad del agua de ese río de Renania del Norte-Westfalia, contaminado durante décadas con aguas residuales industriales, ha mejorado ya mucho. Numerosas especies han retornado, por ejemplo la rara serpiente de collar. Sin un vasto compromiso social a favor de la biodiversidad, esos éxitos serían impensables. Cuán polifacética es la defensa de la diversidad en Alemania demuestran también las actividades de las organizaciones “Naturschutzbund Deutschland (NABU)” y “Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland (BUND)”, que juntas tienen medio millón de miembros. BUND defiende por ejemplo una agricultura que sepa usar la biodiversidad también económicamente, desde el redituable redescubrimiento de viejas variedades de cereales hasta la cría biológica de razas raras de porcinos. Además, miembros del BUND han desarrollado la “Red de salvación de los gatos monteses”, que tiene proyectos en toda Alemania y es uno de los mayores programas de protección de especies en Europa.
De otro animal de rapiña se ocupa NABU con su acción “Bienvenido lobo”. En el ínterin se han reasentado en Alemania unos 60 lobos. Un cifra considerable, teniendo en cuenta que ese esquivo animal no regresó sino a fines de los años 1990. Y la descendencia está asegurada por ahora: en las seis manadas que viven en la “región de lobos Lausitz”, en Sajonia y Brandeburgo, este año se observaron ya cachorros.////













