1 Señor Ministro, Alemania va a abandonar la energía atómica y es el primer país industrializado de envergadura que apuesta por cambiar a las energías renovables. ¿Cómo va a afectar a Alemania esta decisión?
Esta decisión va a afectar a Alemania en gran medida. Tras décadas de duras luchas en torno al tema del abastecimiento de energía, por fin se ha alcanzado un consenso acerca de esta fundamental cuestión política y económica con los acuerdos sobre el futuro de nuestro suministro eléctrico. Esto es un alivio para nuestra sociedad, pero además los acuerdos tienen una enorme importancia política y económica: por primera vez, el abandono de la explotación de la energía nuclear en un plazo determinado de tiempo va unido a un amplio concepto para el ingreso en la era de las energías renovables y la eficiencia energética. Con ello aportamos a este sector energético, que requiere tanto capital, la seguridad necesaria para las inversiones que precisa urgentemente esta transformación del abastecimiento energético. El cambio energético es el mayor proyecto de modernización e innovación de nuestra economía. Éste va a provocar un impulso innovador y a reforzar nuestra posición como líder de mercado mundial en el sector de las tecnologías ecológicas. Con las más modernas tecnologías podemos promover nuestro desarrollo económico y crear crecimiento y puestos de trabajo.
2 ¿No supone el cambio energético un gran riesgo para una nación industrializada que a su vez desea un crecimiento económico?
El cambio energético es, sin duda, un gran reto, pero también una enorme oportunidad para los avances tecnológicos. Los científicos afirman que en 20 años tecnológicamente ya podremos obtener el 100 por ciento de nuestra electricidad a partir de energías renovables. En primer lugar, nos hemos puesto el objetivo de duplicar el porcentaje de las fuentes renovables en la producción eléctrica del actual 17 por ciento a al menos un 35 por ciento. El crecimiento económico debe ir acompañado de una utilización sostenible de los recursos no renovables y vitales. Sólo así podemos tener una economía sostenible y con futuro.
3 El rápido abandono de la energía atómica en Alemania ha sido una reacción a Fukushima. ¿Qué sentido tiene, en cuanto a la seguridad, el cerrar las centrales nucleares alemanas cuando en el resto de Europa se sigue produciendo electricidad de origen nuclear?
Vamos a seguir trabajando para que se aumente y mejore continuamente el nivel de seguridad en los países que siguen utilizando energía nuclear. Cuando los demás países vean que una gran nación industrializada como Alemania puede renunciar a la energía atómica, puede que éstos también lo hagan. En todo caso aumentará la presión competitiva.
4 ¿Qué influencia tiene el cambio energético en los ambiciosos objetivos alemanes en materia medioambiental?
Una protección del medio ambiente exigente es un aliciente para la transformación del abastecimiento energético. Por ello, en el futuro seguiremos avanzando, manteniendo plenamente nuestros objetivos medioambientales, en concreto la reducción en un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí al 2020. El desarrollo de las energías renovables es, en este sentido, tan importante como el desarrollo de la eficiencia energética y la consecuente reducción del consumo eléctrico.
5 ¿Hasta qué punto cree que otros países aprueban el abandono de la energía nuclear por parte de Alemania? En el extranjero, muchos se preguntan, además, si Alemania conseguirá realmente llevar a cabo el cambio energético. ¿Qué les respondería?
Es cierto que nuestros vecinos y en todo el extranjero se sigue con atención lo que hacemos. Observan cómo lo podrá conseguir la primera gran nación industrializada. Por ello, la dirección que hemos adoptado no tiene sólo una importancia social y económica, sino también en materia de política exterior. En mi opinión, en Alemania contamos con la capacidad tecnológica para realizar el cambio energético. Alemania no va desencaminada, sino que sigue una evolución que caracterizará el siglo XXI.













