¿Se pueden reflejar musicalmente 740.000 años de historia climática? ¿Imposible? En absoluto: Frank Halbig demuestra con su proyecto “Antarktika” cómo los datos de núcleos de hielo de 3500 metros de longitud del Polo Sur, que permiten extraer conclusiones sobre el cambio climático, pueden convertirse en una partitura para un cuarteto de cuerda y, de este modo, en una extraordinaria experiencia sonora. El artista de Karlsruhe es especialista en convertir números abstractos y complejos datos de mediciones en notas y, a través de ellas, en espacios acústicos perceptibles.
Halbig, que trabaja entre otras cosas como docente en la Escuela Superior de Diseño de Karlsruhe, ya había visualizado y musicalizado datos de dos ciclos solares en otro proyecto. Por otra parte, la Antártida es un lugar muy especial para Halbig: “La Antártida y la historia de su exploración me fascinan desde hace tiempo”. Para llevar a la práctica su proyecto, Halbig ha trasgredido fronteras disciplinarias y ha colaborado con el Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina (AWI) en Bremerhaven. Del AWI recibió los datos de los núcleos de hielo. En seguida se estableció un abierto y fructífero intercambio entre él y los investigadores polares del Instituto que fue muy estimulante, cuenta Halbig. Tras aproximadamente dos años finalizó el experimento acústico, y “Antarktika – eine klimatische Zeitreise” se estrenó a finales de 2006. Un cuarteto de cuerda tocó la composición esférica, acompañada por una instalación de vídeo con impresiones del hielo permanente en el Centro de Arte y Tecnología Mediática de Karlsruhe (Videocasts en www.antarktika.at).
La Antártida sigue siendo un centro de atracción para Halbig, quien ya está preparando su próximo proyecto con una artista estadounidense. Si todo sale bien, sus sonidos se escucharán en conciertos en diferentes lugares del mundo: emitidos en directo desde los Polos Norte y Sur.













