Automóviles cada vez más veloces, potentes y grandes. Eso era antes. El último Salón Internacional del Automóvil (o IAA en sus siglas en alemán) de septiembre de 2009 fue más bien una exposición de automóviles eléctricos. Todos los fabricantes más prestigiosos presentaron en los pabellones de la feria en Fráncfort un “electroauto” o al menos un prototipo híbrido, que combina motores de gasolina o diesel con motorización a batería. La IAA 2009 mostró nada menos que una revolución en la industria global del automóvil. Fue una exposición “verde” del automóvil como nunca se vio antes. Los productores de vehículos no desean esquivar el debate mundial sobre la protección del clima; es el mensaje central de Fráncfort. Y lo que se expone en la feria del automóvil más importante del mundo puede movilizar en el futuro a todos. Vehículos de bajo impacto ambiental, moderado consumo y sencillos. 753 expositores provenientes de 30 países acudieron a la ciudad a orillas del Meno, de los cuales 62 eran fabricantes de automóviles. Presentaron un sorprendente espectáculo de innovaciones con 82 primicias mundiales, 42 de las cuales provenían de Alemania.
Por ejemplo, Volkswagen. El mayor productor de turismos de Europa presentó su concepto de un automóvil que consume solo 1 litro cada 100 kilómetros, desveló la versión eléctrica del automóvil Up, que se producirá desde 2010, y llamó la atención mundial con el automóvil de menor consumo del mundo. El VW Polo Blue-Motion, que se comercializará a partir de 2010, consume en promedio 3,3 litros de gasóleo cada 100 kilómetros. Su hermano mayor, el Golf, en su versión de bajo consumo de gasolina Blue-Motion, bebe solo medio litro más. Sin una gota de combustible se mueve la nueva creación de la familia Smart. El miniauto más exitoso del mundo de la fábrica Mercedes se podrá adquirir con batería de iones de litio. Incluso los coches deportivos serán ecológicos en el futuro. Pero su aspecto seguirá siendo impactante, como el M1 Vision de BMW, bólido estrella en la feria. Debajo de su achatada y aerodinámica carrocería no se esconde un motor de doce cilindros ni de ocho cilindros, sino una combinación de motor diesel de tres cilindros y dos motores de tracción eléctrica. Incluso el Trabant, antes llamado cariñosamente “Trabbi” y relicto de la cultura automovilística de la desaparecida República Democrática Alemana, celebró su “resurrección” como coche eléctrico. En vez del apestoso y ruidoso motor de dos cilindros, la nueva versión cuenta ahora con una batería de iones de litio.
¿No tenían nada para apreciar los fanáticos del automóvil de todo el mundo que esperaban ver los habituales coches deportivos repletos de caballos de fuerza? Sí, claro. Por ejemplo, en el pabellón de Mercedes. Allí, a la luz de los reflectores brillaba el SLS alas de gaviota, el súper deportivo de ocho cilindros, 571 caballos y velocidad máxima de 317 kilómetros por hora. Pero la versión con motor de gasolina estaba complementada con un SLS eléctrico.













