Vinos exquisitos en copas de Theresienthal, diseñadas para el zar. Personas sin techo, a la que la diaconía de Düsseldorf, en cooperación con el artista Mischa Kuball, les ofrece un lugar que también podría ser un café. Impresionantes construcciones como la Zollverein School del arquitecto japonés Sanaa en los terrenos de la antigua mayor mina de carbón… o la claridad de la visión de Gerd Bulthaup, líder mundial en cocinas de alta calidad. Estos son sólo algunos de los más de 40 puntos del programa y estaciones de un viaje de diez días a través de Alemania y Suiza, en el que participaron recientemente 15 periodistas de Asia, América Latina y Europa por invitación del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania y el Departamento Federal de Relaciones Exteriores de Suiza. Alemania es conocida por sus innovaciones técnicas, desde el automóvil hasta el MP3. Pero hoy también el aporte de la economía cultural y creativa al PIB ha alcanzado considerables dimensiones y es uno de los sectores económicos de mayor futuro. El núcleo común y definidor de los creativos, que trabajan en once subsectores, es el acto creativo, que va desde el diseño, pasando por la música hasta la arquitectura y el cine. Unos 61.000 millones de euros factura anualmente la economía cultural y creativa alemana. Si bien aún no supera a la industria del automóvil (71.000 millones), sí sobrepasa claramente a la industria química (49.000 millones). También en Suiza, la economía cultural y creativa, en particular el muy dinámico sector del diseño, el arte y la arquitectura, tiene una fuerte influencia sobre el desarrollo económico: el sector creativo conforma más del diez por ciento de toda la economía.
“La economía creativa en Alemania muestra cómo puede verse una economía postindustrial”, dijo el profesor Konstantin Remchukov, editor y redactor jefe del diario moscovita “Nezavisimaja Gazeta”. “Me parece interesante qué importantes son a menudo también pequeñas empresas”, agregó Javier Barreiro, redactor jefe de la revista internacional de arquitectura “Arquine”, de México. El estudio de arquitectura “ISA Internationales Stadtbauatelier”, de Stuttgart, por ejemplo, tiene sólo diez empleados, pero lleva adelante actualmente proyectos en diez ciudades, sobre todo en Asia. Las dos berlinesas Clara Leskovar y Doreen Schulz, de la pequeña casa de moda c.neeon, no sólo diseñan telas y vestimenta, sino que también organizan la producción y venden a tiendas al por menor en 17 países. Además implementan numerosos proyectos especiales para empresas como H&M, Vorwerk y Volkswagen. Small is beautiful.
Otro ejemplo de poder innovador en la economía creativa es Alexander Neumeister. No sólo diseñó las últimas generaciones del tren alemán de alta velocidad, modelos ICE3 e ICE-T, transformados en éxitos de exportación y que circulan en forma modificada también en España, China y Rusia, sino también el tren piloto de levitación magnética Transrapid, que alcanza los 500 km/h de velocidad, y el tren japonés Shinkansen Nozomi 500.
“Es un espíritu muy específico, que lleva a que la creatividad en Alemania se reinvente de generación en generación”, resaltó Yuling Zhang, del diario chino “Guangming Daily”, luego de oír un concierto privado de la mezzosoprano Alexandra Röseler y el pianista David Timm en la casa art déco de Herbert Staffa, en Leipzig. Muchos otros participantes quedaron impresionados por la forma en que lo nuevo surge de lo viejo: “Proyectos como los de la hilandería de algodón en Leipzig, la mina Zollverein en Essen, la urbanización Hafencity en Hamburgo o el aeropuerto Tempelhof, donde se realizó la feria de moda Bread and Butter, son fascinantes lugares, en los que de algo viejo surge algo nuevo”, resaltó la escritora Marcia Iwatate, de Tokio.
Además de las visitas, importantes fueron también los encuentros personales con los creativos. Por ejemplo en la casa de Gerd Harry Lybke, galerista de Leipzig, donde tuvieron lugar conversaciones con artistas como Matthias Weischer, Christiane Baumgartner, Maix Meyer, Hans Aichinger y Edgar Leciejewski.
El Programa de Visitas del Gobierno alemán, en cuyo marco vienen por año a Alemania unos mil multiplicadores, es uno de los más importantes instrumentos para el cultivo de la imagen de Alemania en el exterior. Debido a la inmediatez de la experiencia, las impresiones sensoriales, la gran credibilidad, la independencia y la capacidad técnica de quienes lo implementan, el Programa de Visitas goza de un gran prestigio. Este viaje, organizado por el Goethe-Institut y apoyado por el Centro Nacional Alemán de Turismo, tuvo en varios aspectos un carácter piloto. La cooperación con Suiza fue un primer paso para el desarrollo de un Programa de Visitas Europeo; la inclusión de patrocinadores fortaleció el surgimiento de redes y el diseño de la invitación y el programa por parte del estudio Bureau Mario Lombardo le dio la necesaria credibilidad. Yenny Cáceres, redactora jefa del diario “Qué Pasa”, de Chile, lo resumió así: “fue extenuante, pero inolvidable.”













