En la Sala del Mundo del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, en Berlín, las banderas de los 33 Estados de América Latina y el Caribe bordeaban el estrado –como si todo un continente hubiera sido invitado ese día a una recepción de Estado en la capital alemana. Asistieron más de 400 invitados de la política, la economía y la ciencia, y el Vicecanciller y Ministro Federal de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle, quien presentó la nueva estrategia del Gobierno alemán para América Latina y el Caribe.
El documento de 64 páginas que ha redactado el Ministerio de Relaciones Exteriores, en estrecha colaboración con los demás ministerios, así como con organizaciones no gubernamentales, es la primera estrategia global para toda la región desde 1995. El documento actual abarca un amplio abanico de temas relacionados con las relaciones bilaterales, desde la política y la economía, pasando por la cooperación para el desarrollo, hasta la educación y la investigación o la protección del clima y el medio ambiente. El claro mensaje: Alemania tiene que participar más activamente en América Latina en el futuro y aprovechar mejor los potenciales de cooperación. El Ministro Federal de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle afirmó que la importancia política y económica de esta dinámica región con 500 millones de habitantes es a menudo infravalorada. “Todo el continente está en expansión. Deberíamos ser lo suficientemente listos para formar parte de esta historia de éxito”.
El propio Westerwelle visitó Chile, Brasil, Argentina y Uruguay en su primer gran viaje como Ministro Federal de Relaciones Exteriores en marzo de 2010. Allí mantuvo conversaciones políticas, entre otros, con los Presidentes de Brasil y Uruguay, Luiz Inácio Lula da Silva y José Mujica, así como con la Presidenta argentina Cristina Kirchner. Westerwelle también aprovechó el viaje como preparación para la elaboración de la nueva estrategia para América Latina.
En su presentación el 4 de agosto en Berlín, Guido Westerwelle destacó los valores políticos y los intereses en común con los Estados de América Latina, que ofrecen una sólida base para la cooperación. Ya en el pasado ha quedado demostrado que los países latinoamericanos son un importante socio para Alemania en cuestiones internacionales significativas como, por ejemplo, la política de desarme, la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o la protección del clima.
Tras el primer capítulo dedicado a temas políticos como la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos, así como a cuestiones sobre la paz y la seguridad, la estrategia se centra exhaustivamente en las relaciones económicas. Para las empresas alemanas, América Latina, a pesar de la creciente competencia, sobre todo de Asia, sigue siendo un importante emplazamiento para la producción y un creciente mercado de consumo. São Paulo es, por ejemplo, la mayor ciudad industrial alemana y el principal centro de inversión alemán fuera de la Unión Europea y EE.UU. En Brasil, afirmó Westerwelle, se presentan enormes oportunidades para la cooperación económica especialmente a través de los dos grandes eventos deportivos: el Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de Verano 2016. Ya se ha puesto en marcha la acción germano-brasileña “WinWin 2014/2016“, que tiene como meta reforzar la cooperación antes de los dos eventos deportivos.
Para afianzar y ampliar las relaciones con América Latina y el Caribe, la nueva estrategia de cooperación también apuesta por las crecientes cooperaciones culturales y científicas. Se pretende fomentar aún más que vayan a estudiar a universidades alemanas los graduados cualificados de los colegios pertenecientes a la red de la iniciativa “Colegios: Socios para el futuro” (PASCH), especialmente los graduados de colegios alemanes en el extranjero. La iniciativa escolar es el principal motivo de que el interés por el idioma alemán haya vuelto a crecer en América Latina en los últimos años. Gracias a ella ha aumentado notablemente el número de colegios que incluyen clases de alemán. El estudio y la enseñanza del alemán se van a promocionar con la oferta de cursos de perfeccionamiento y con becas.En la ciencia e investigación existen ya iniciativas comunes de carácter novedoso como la germano-brasileña del Año de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que dura aún hasta abril de 2011. Para el 2013 está previsto, además, un “año dedicado a Alemania” en Brasil.













