Sr. Regling, usted es desde el 1 de julio de 2010 director de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera (FEEF), que puede tomar créditos para ayudar a Estados miembros de la eurozona con problemas financieros. Su tarea es abrir un “paraguas impermeable” para el euro. ¿Qué éxito puede tener ello?
La FEEF pone por cierto tiempo liquidez a disposición de los Estados de la zona euro que no tienen acceso a los mercados de capitales a una tasa de interés aceptable. Los créditos están condicionados a que esos países pongan en orden su presupuesto y aumenten su competitividad. Ese enfoque demostró ser válido en muchos años de experiencia del Fondo Monetario Internacional (FMI). Casi todos los Estados apoyados por el FMI han vuelto a los mercados. La FEEF trabaja igual. Compramos tiempo para los Estados con problemas. Pero las medidas necesarias para recuperar el crédito las deben tomar los propios países.
Su tarea es recuperar la confianza de los inversionistas. ¿Qué habla a favor del euro? ¿Y qué confianza se tiene en el euro fuera de la eurozona?
El euro simboliza el mayor nivel de integración en Europa. La moneda común fue además un gran éxito en su primera década. Ha protegido el mercado interior europeo y fomentado el comercio. La inflación fue en promedio menor a la de los tiempos del marco alemán en los 50 años anteriores. Además, el euro es hoy la segunda más importante moneda de reserva del mundo. Ello es reflejo de la confianza internacional en la moneda común. En lo que se refiere a los bonos de la FEEF, éstos tienen la mejor calificación posible otorgada por las más importantes agencias de rating. El interés de los inversionistas por los bonos FEEF es muy grande en todo el mundo.
¿Qué países han recurrido a su ayuda hasta ahora? ¿Con qué monto máximo puede ayudar la FEEF? ¿Para cuántos países alcanza el dinero?
Irlanda ha sido hasta ahora el único país de la eurozona que ha solicitado asistencia financiera del fondo de ayuda La FEEF concederá a Irlanda un total de 17.700 millones de euros de crédito en los próximos dos años. Ello no llega ni al diez por ciento del total del marco de ayuda que puede movilizar la FEEF. Medios de ayuda hay por lo tanto suficientes.
Usted dijo: “No será barato tomar dinero prestado de nosotros”. ¿Cómo se benefician los inversionistas y garantes?
Los Gobiernos han decidido correctamente no prestar dinero barato a los Estados con problemas financieros. Cada Estado es responsable de mantener abierto su acceso a los mercados de capitales a través de finanzas públicas sólidas y una continuada política de reformas. Si, no obstante, su calificación es muy mala, le queda el fondo de salvamento como último recurso. El margen que añadimos a nuestros costes de refinanciación lo destinamos por un lado a la formación de reservas líquidas, necesarias para una clasificación AAA; y por otro, a una prima para los países garantes, luego que la FEEF haya pagado todas las deudas. De ello se beneficia también el presupuesto alemán.
En Alemania y otros países se oyeron críticas a la creación de la FEEF. ¿Era la FEEF absolutamente necesaria? ¿Cuáles hubiera sido las alternativas?
La Unión Económica y Monetaria de la UE comenzó a funcionar hace más de diez años sin un mecanismo de seguridad para hacer frente a crisis. Ello reveló ser un problema con la crisis de deuda, ya que la eurozona, con sus 17 Estados soberanos y a diferencia de los Estados Unidos, no dispone de un centro de salvamento fiscal. Por ello, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE decidieron a mediados de diciembre crear un mecanismo permanente de gestión de crisis, el Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF). Se cuenta con que el debate acerca de la forma concreta del MEEF sea concluido hasta marzo.
Si el mecanismo permanente anticrisis comienza a funcionar en 2013, ¿está todo solucionado?
El Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera es sólo un elemento de un gran paquete de medidas con el que Europa reacciona a la crisis de deuda. Además de introducir una mejor gobernanza económica, es decir, una más estricta coordinación presupuestaria, y un control sistemático de la política económica, la UE intensifica la regulación de los mercados financieros. Tres nuevas autoridades europeas de supervisión controlan desde comienzos de año a bancos, aseguradoras y mercados de valores en el mercado interno. Simultáneamente, el nuevo Consejo Europeo de Riesgo Sistémico (CERS), establecido en el Banco Central Europeo, ejercerá la supervisión macroprudencial de todo el sistema financiero. Todo ello ayudará a prevenir crisis, si bien no las hará absolutamente imposibles. Pero se han tomado numerosas medidas de seguridad que dificultarán considerablemente el surgimiento de distorsiones en la economía o en los mercados.////
Entrevista: Martin Orth
Klaus Regling
El alto funcionario europeo es desde julio de 2010 director de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera, que ayuda a países del euro con problemas financieros y se transformará en 2013 en un Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera permanente.














