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Un futuro soleado

Friburgo, ciudad solar

Friburgo de Brisgovia: aquí se hallan los pioneros de la técnica solar. La ciudad universitaria mimada por el sol escribe historias de éxitos solares

Bernward Janzing

De un lado, la mirada llega hasta el monte Schlierberg; del otro, hasta los prados y bosques en las faldas del monte Schöneberg. Sobre un largo edificio de oficinas y tiendas en la calle Merzhauserstrasse, el arquitecto solar de Friburgo Rolf Disch construyó varios penthouses. No son penthouses comunes y corrientes. Barbara Schweer vive desde hace dos años con su esposo Martin Hoyer y sus hijas en una de ellos. El balance energético es impresionante: para la calefacción y el agua caliente, la familia consume por año menos de 4000 kilovatios hora, lo que corresponde al valor calórico de menos de 400 litros de petróleo. El calor viene desde una cercana central de biomasa forestal. “El primer año los costos de calefacción ascendieron a sólo 300 euros”, dice Schweer. No es realmente mucho para una casa de 167 metros cuadrados de superficie habitable.

Un aislamiento térmico óptimo es parte de la receta de éxito. Incluso en enero, con temperaturas exteriores alrededor del punto de congelación, la casa no necesita casi calefacción, en tanto el sol brille aunque más no sea por corto tiempo. La fachada sur de vidrio atrapa el sol invernal, mientras que en el verano, el alto sol estival no llega a las habitaciones. La casa está construida inteligentemente. Y también su microclima interno es excelente, en ello está de acuerdo toda la familia.

“Casa energía plus” llama el arquitecto Rolf Disch a la construcción. Pues genera en el año más energía de la que sus habitantes consumen. El equipo eléctrico solar sobre el techo alimenta la red pública con casi 9000 kilovatios hora. Si se deducen el consumo propio de corriente y la calefacción, queda un superávit anual de unos 2000 kilovatios hora. Ello se traduce en moneda contante y sonante: los gastos mensuales para electricidad y calefacción ascienden a 100 euros, mientras que los ingresos producidos por el equipo solar llegan a casi 400 euros. Disch habla de un “ingreso energético mensual” y pronostica: “también los costos adicionales se transformarán en ingresos adicionales de la casa”. Disch construyó ya 47 casas de este tipo al pie del monte Schlierberg en Friburgo, algunas como penthouses, otras en forma de casas adosadas.

No lejos de allí se halla el “Heliotrop”, también una innovación de Disch. Se trata de una casa solar giratoria, que sigue el movimiento aparente del sol, aprovechando así al máximo la radiación. Fue la primera “casa energía plus” de Alemania y es hoy un de los proyectos más visitados en Friburgo.

Friburgo es una meca de innovaciones solares. También el grupo Solar-Fabrik es parte de ella. Cuando a mediados de los años 90, el futuro del sector solar era más bien incierto, Georg Salvamoser creó una fábrica de módulos solares y marcó en febrero de 1996 el nuevo comienzo de un sector económico de gran proyección. Si bien otras empresas solares alemanas son ahora mayores, la de Friburgo fue pionera nuevamente… como tantas veces cuando de energía solar se trata.

Quien marca el ritmo del progreso solar en Friburgo es una y otra vez el Instituto Fraunhofer de Sistemas Energéticos Solares (ISE). Con actualmente 500 empleados y una superficie de 18.000 metros cuadrados para oficinas, laboratorios y terrenos de prueba, el ISE es hoy la mayor institución de investigaciones solares de Europa. El Instituto Fraunhofer prospera porque el personal siempre creyó en las posibilidades de la energía solar, también en tiempos difíciles. El nuevo edificio del ISE, inaugurado en 2001, le queda hoy nuevamente demasiado pequeño. Científicos y técnicos debieron mudarse a edificios contiguos y al Solar Info Center (SIC).

El SIC es otro centro de excelencia de la técnica solar: el nuevo edificio cerca de la Feria de Friburgo está considerado un singular centro de conocimientos del sector solar. En una superficie de 14.000 metros cuadrados trabajan las más diversas empresas bajo un mismo techo sobre los temas energías renovables, arquitectura solar y eficiencia energética. La gama va desde microempresas con 20 metros cuadrados de superficie hasta grandes grupos económicos de renombre internacional.

Una de esas empresas es Concentrix, que surgió como escisión de ISE en el 2005. Desde febrero de 2006 participa en la joven empresa también Good Energies, uno de los inversionistas estratégicos líderes en el sector de las energías renovables. Concentrix produce plantas de concentración fotovoltaica para lugares con mucho sol. Con ayuda de “lentes de Fresnel”, sumamente planas, la luz solar es concentrada sobre una pequeña célula solar de alto rendimiento. Esas células solares transforman la luz 500 veces concentrada directamente en energía eléctrica. Concentrix recurre para ello a la tecnología Flatcon®, siendo una de las primeras empresas que utiliza en una aplicación terrestre células solares altamente eficientes empleadas hasta ahora sólo en la técnica aeroespacial.

Esas células solares alcanzan hoy un considerable grado de efectividad del 35 por ciento. “Con el empleo de células solares de alta eficiencia, la concentración de la luz y la gran precisión en el posicionamiento de las células solares, Concentrix alcanza grados de efectividad de los módulos solares de más del 26 por ciento”, dice su gerente Hansjörg Lerchenmüller. Ello supone casi una duplicación del grado de efectividad de los módulos en comparación con la técnica convencional de silicio. Concentrix está considerada hoy una forja solar altamente innovadora y muy exitosa. A comienzos de 2008 fue distinguida con el Premio Alemán a la Innovación. Los nuevos módulos se producirán en Friburgo a partir de mediados de 2008. Ello es todo un éxito para la ciudad solar, ya que también otras regiones estaban muy interesadas en la producción de Concentrix.

Pero la lista de los proyectos solares en Friburgo no acaba allí. En ninguna otra ciudad alemana se impulsa tanto la climatización solar. En Friburgo son desarrollados simultáneamente dos proyectos piloto: en la sede de la Cámara de Industria y Comercio (IHK) y en la Clínica Universitaria. En la “Bundesliga Solar”, una clasificación de las ciudades con mayor grado de utilización de energía solar, Friburgo, con sus 200.000 habitantes, ocupa desde hace años uno de los primeros lugares.

Si bien en la áspera realidad de los futbolistas profesionales el SC Friburgo juega sólo en la segunda división de la Bundesliga, en cuanto al progreso solar no pierde oportunidad de luchar por puntos y goles. Nada menos que 2200 metros cuadrados de células fotovoltaicas sobre el techo de su estadio generan anualmente unos dos millones de kilovatios hora de energía solar. Junto con motores Stirling, no contaminantes, como parte de la estrategia energética, el SC Friburgo genera más de la mitad de su consumo de corriente autónomamente y libre de emisiones.

¿Por qué se ha desarrollado la energía solar justamente en Friburgo? ¿Por qué hay allí tantos proyectos solares innovadores? Quizás porque la ciudad está ubicada en una de las regiones más soleadas de Alemania. Quizás también porque en Friburgo la energía solar siempre estuvo asociada con la imagen de calidad de vida “verde” y ecológica. Pero lo más probable es que se deba a un impulso registrado hace ya décadas. Ante las puertas de Friburgo, en Whyl am Kaiserstuhl, iba a construirse en los años 70 una central atómica. Pero los habitantes de la región se opusieron: miles ocuparon entonces, en febrero de 1975, los terrenos para la planeada construcción y, luego de años de resistencia política, lograron que el proyecto de reactor fuera abandonado.

Pero no todo quedó en protesta. Simultáneamente fueron desarrolladas alternativas ecológicas. Ya un año después de iniciada la ocupación tuvo lugar una exposición de energía solar en la cercana aldea vitivinícola de Breisach. Fue el nacimiento de la ciudad solar de Friburgo. Más de 10.000 personas trabajan hoy en la ciudad en el sector ambiental y solar, dice Bernd Dallmann, encargado del fomento económico en Friburgo. Dallmann continúa perfeccionando la imagen verde de la ciudad: hace pocas semanas, Friburgo se dio el sello de “ciudad verde”. Un futuro soleado para la ciudad solar al pie de la Selva Negra.

25.03.2008
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