EN EL SECTOR DEL AUTOMÓVIL se intensifica un nuevo tipo de competencia: ¿quién construye los coches más livianos? Eficientes motores y una sólida tecnología no alcanzarán en el futuro como prueba de capacidad innovadora. La construcción ligera, particularmente con carbono, está considerada una tecnología clave para la movilidad de mañana, dicen conocedores del sector, como el experto alemán Prof. Ferdinand Dudenhöffer. Los grandes fabricantes alemanes, como Audi, BMW, Daimler y VW, trabajan ya intensamente en el desarrollo de autos “extra light”.
La marcada tendencia al uso de materiales ligeros se observa no sólo en la industria del automóvil. El espectro va desde la navegación aérea y espacial, pasando por la construcción de maquinaria y equipos hasta las energías renovables. En vista de los precios en aumento de las materias primas y la energía, la “smart efficiency” adquiere cada vez más importancia en los procesos industriales. Se trata del uso de materiales y energía en forma inteligente y con bajo consumo de recursos, complementado con procesos de producción optimizados y una gestión altamente eficiente. En la Feria de Hannover 2011, en abril, el tema “smart efficiency” acompañó como leitmotiv las 13 ferias líderes internacionales de la mayor muestra industrial del mundo. En la feria se mostró cómo pueden ahorrarse energía y materiales en la industria del automóvil con construcciones ligeras de aluminio y magnesio.
Para aprovechar más los potenciales de la movilidad, los fabricantes alemanes de automóviles recurren crecientemente a materiales light. Un papel pionero asumió BMW, que en febrero de 2011 presentó con una cara campaña de marketing sus nuevos autos eléctricos de fibra de carbono. Los primeros modelos en serie saldrán de fábrica en Leipzig, en el 2013. Daimler presentó poco después una alianza con el grupo químico japonés Toray. El plan conjunto: producir por primera vez partes de automóviles de carbono en gran número. El mayor grupo automotriz de Europa tampoco se queda atrás: VW adquirió una participación en SGL Carbon. Esa empresa de Wiesbaden, que se autodenomina mayor productor europeo de fibras de carbono, ya creó una joint venture con BMW en 2009.
La cuestión del peso de sus automóviles será decisiva muy probablemente para los fabricantes alemanes en cuanto a cuotas de mercado e imagen. Al principio se dijo que los materiales ligeros son muy caros para la producción en serie, pero la realidad ha llevado a un cambio en la forma de pensar. Cuanto más pesa un auto, mayores son por lo general su consumo de combustible y sus emisiones de anhídrido carbónico, dañino para el clima. Cada kilogramo menos de peso no sólo ahorra costos de combustible, sino que mejora también el balance ecológico. El verdadero desafío se plantea, sin embargo, en relación con los coches eléctricos, en los que el peso cuenta mucho. Las pesadas baterías de los autos eléctricos limitan su alcance. Por ello, los ingenieros desarrollan carrocerías lo más livianas posible. En su auxilio viene un material proveniente de la investigación espacial y que hasta ahora se ha utilizado sobre todo en el deporte del motor: fibras de carbono. Ese material maravilloso de la nueva era de la construcción ligera puede sustituir en muchas áreas al acero y al aluminio. El carbono es tan fuerte y resistente como el acero, pero pesa menos de la mitad. BMW, dice el experto Ferdinand Dudenhöffer, tiene actualmente una buena ventaja en la construcción de carrocerías con fibras de carbono. El habitáculo del nuevo auto eléctrico BMW i3 es construido con fibras de carbono.
No obstante, las fibras de carbono son criticadas porque, a diferencia del aluminio, no pueden ser recicladas. Además, se agrega, el balance energético es negativo: el esfuerzo de fabricación y los costos de un auto de fibra de carbono no recompensan tampoco en caso de un alto kilometraje de circulación. Sin embargo, a largo plazo no puede prescindirse del carbono. Más teniendo en cuenta que la producción moderna de automóviles permite la combinación de varios materiales. Con una combinación de acero, aluminio, fibras y magnesio, Audio se propone ahorrar unos 400 kilos en su todo terreno Q7, que pesa más de dos toneladas. La inteligente mezcla de fabricación ligera y materiales clásicos podría al final decidir la carrera por los automóviles más livianos.////














