Sr. Chipperfield, después de la conclusión del Neues Museum, la Isla de los Museos aún no está lista. Además de la remodelación del Pergamonmuseum falta aún el edificio de entrada central, la Galería James Simon por usted diseñada. ¿Nos podría explicar el concepto de este edificio?
El edificio cumple una función de enlace de tres maneras. En primer lugar, se ha desarrollado el diseño a partir de las columnas existentes. Las antiguas columnas unen la Alte Nationalgalerie y el Neues Museum. Esta nos lleva al Pergamonmuseum, con el fin de redefinir el hecho de que en la Isla de los Museos cada una de las edificaciones está aislada. La Galería James Simon será, como futura entrada principal, también el punto de partida de un nuevo paseo subterráneo. El tercer aspecto del diseño consistió en sortear las diferencias de niveles de entrada entre el Pergamonmuseum y el Neues Museum a través de una elevación de la Galería.
¿Calificaría de moderno su lenguaje arquitectónico en la Isla de los Museos?
Estamos interesados en principio en una forma de orden, de claridad, de belleza espacial y física. También en el Neues Museum teníamos un claro concepto. Conservamos lo existente y cuidamos de no destruir más. Pero queríamos restaurar en su totalidad la edificación con medios modernos. En el edificio de entrada nos hemos esforzado por crear una cierta simplicidad arcaica. No quisimos hacer algo más inteligente de lo que había. Debe tener elegancia, carácter y personalidad. El resultado no es una adaptación de lo clásico sino una arquitectura extremamente moderna.
Alguna vez usted dijo que éste era el proyecto más importante de su vida. ¿Lo sigue pensando?
Al menos no se puede comparar con ningún otro proyecto. Trabajamos desde 1997 en ello y es, seguramente, la tarea más interesante, compleja y discutida de nuestro estudio. Y es el proyecto que más responsabilidad exige de nosotros. De ese modo, sigue siendo el centro de nuestro universo.













