La lista de los participantes impresiona: la Fundación Alemana para la Investigación Científica (DFG), el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), la Sociedad Max Planck, la Sociedad Leibniz, la Fundación Alexander von Humboldt, la Asociación Helmholtz, la Sociedad Fraunhofer, la Conferencia de Rectores y Presidentes de las Universidades y otras Instituciones de Enseñanza Superior de Alemania y la Academia Alemana de Naturalistas “Leopoldina” quieren estar representadas en los Centros Alemanes de Innovación y Ciencias (DWIH). Gran interés han manifestado también universidades y empresas alemanas. Casi ningún otro proyecto internacional ha despertado hasta ahora tanto interés como los DWIH. Actualmente son creadas cinco de esas embajadas del conocimiento en cuatro continentes: en Tokio (Japón), Nueva York (EE. UU.), Moscú (Rusia), Nueva Delhi (India) y San Pablo (Brasil). Los DWIH son uno de los más importantes proyectos en el marco de la Iniciativa de Política Científica Exterior del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores. El objetivo es concentrar en ellos todo el potencial de investigación y excelencia de Alemania. Si bien algunas universidades alemanas y también instituciones de investigación, como la Asociación Helmholtz y la Fundación Alemana para la Investigación Científica, se hallan representadas con oficinas propias en el exterior, nunca han estado todas bajo un mismo techo.
Los cincos centros de la ciencia fueron planeados por el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores junto con el Ministerio Federal de Educación e Investigación. La financiación de arranque, de tres millones de euros, es asumida por el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores. Las nuevas instituciones se han propuesto organizar una red global como “escaparate de la ciencia alemana”. Los que más avanzados van son los preparativos para el DWIH en Rusia y en Brasil. En marzo de 2009 comenzó a construirse el Centro Alemán de Innovación y Ciencias de San Pablo y poco después, el de Moscú. “Me alegra mucho poder haber iniciado este proyecto. Justamente la ciencia y la investigación son factores que definen esencialmente nuestro futuro”, dijo Frank-Walter Steinmeier, el Ministro Federal de Relaciones Exteriores, con ocasión del lanzamiento del proyecto en América del Sur. Junto con la investigación en las empresas, las organizaciones alemanas científicas y de investigación son “verdaderos pilares del poder innovador alemán”, agregó. Resaltó además que la idea es que en los DWIH se unan explícitamente la investigación y la ciencia alemanas con los cerebros creativos de los sitios internacionales líderes en materia de investigación.
Del desarrollo de cada uno de los centros se ocupan “líderes consorciales”: diversas organizaciones, a veces solas, otras veces en cooperación. Durante tres años aseguran que todo funcione bien, luego los DWIH deben autoadministrarse. Las organizaciones responsables del impulso inicial cambian según el lugar. En Nueva York asumen la responsabilidad juntos el DAAD y la DFG, del centro de Moscú se ocupa sólo el DAAD, mientras que la Fundación Alemana para la Investigación Científica crea el DWIH de Nueva Delhi. En San Pablo, la responsabilidad es asumida por la Cámara de Comercio Germano-Brasileña. Un buen ejemplo de la cooperación entre la ciencia y el sector privado es el Centro Alemán de Innovación y Ciencias en la capital japonesa. En Tokio, los “socios consorciales” son la Conferencia de Rectores Alemanes y la Cámara Alemana de Industria y Comercio en Japón. Juntas representan a casi 260 universidades y más de 500 empresas alemanas. El centro de innovación de Japón es un buen modelo del objetivo que se quiere alcanzar con los DWIH: crear centros representativos de la investigación y la ciencia alemanas.
Todas las organizaciones presentes en los centros de la ciencia desarrollarán programas conjuntos de eventos, que nunca antes habían existido con esa amplitud. Los DWIH serán además interlocutores de científicos y estudiantes extranjeros, proporcionándoles todas las informaciones que necesiten sobre Alemania. En todos los DWIH habrá una oficina conjunta de todas las instituciones (one stop shop), que brindará un primer asesoramiento y ayudará a entablar contactos con Alemania. Los DWIH también se proponen fomentar el intercambio en sentido contrario. Se trata de un servicio completamente nuevo para la ciencia y la investigación, concentrado en un núcleo de excelencia.













