Con un cordial “¡Glück auf!”, el viejo saludo de los mineros, abrió el Presidente Federal, Horst Köhler, durante una ceremonia con la presencia del Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, la “Capital Europea de la Cultura Ruhr 2010” en los terrenos de la antigua mina Zollverein, parte del Patrimonio Mundial Cultural. La ciudad de Essen lleva el título de Capital de la Cultura en nombre de 53 ciudades de la Cuenca del Ruhr, que, con un total de 5,3 millones de habitantes, es la tercera mayor conurbación de Europa, después de París y Londres. Ello es –resaltó el Presidente Federal– un estreno en los 25 años de historia de ese título honorario europeo, un gran beneficio para la Cuenca del Ruhr y para todos nosotros. El cantautor estrella del rock de la Cuenca del Ruhr, Herbert Grönemeyer, cantó su nuevo himno a la región, “Ven al Ruhr”. Los dos directores de Ruhr 2010, Fritz Pleitgen y Oliver Scheytt, trabajan desde hace tres años junto con un equipo con miras al Año Cultural en la región, donde se desarrollarán 300 proyectos y tendrán lugar 2500 eventos. El objetivo es, como lo formuló Horst Köhler, hacer olvidar la imagen de la Cuenca del Ruhr como “región de las chimeneas” y crear una nueva. “Cultura a través de la transformación, transformación a través de la cultura” es la consigna. El programa tiene 224 páginas y todavía no está completo.
Fritz Pleitgen, ex corresponsal en el exterior de la televisión alemana y hasta hace poco director general de la emisora pública de radio y TV WDR, con sede en Colonia, ve a la metrópoli a orillas del Ruhr como un eslabón económico y cultural entre Varsovia, Berlín y Bruselas, pues con cinco universidades, diez universidades de ciencias aplicadas y unos 100 institutos de investigación se desarrollan en la región “innovaciones para el futuro europeo”. Diez de las 100 empresas alemanas con mayor facturación tienen allí su sede. Pleitgen resalta: “Ciudades como Amsterdam, Rotterdam, Colonia y Amberes se hallan a la vuelta de la esquina y la red vial y ferrocarrilera, el sistema de canales, el Rin y el Ruhr ofrecen condiciones logísticas ideales para organizar las corrientes comerciales europeas”. La Capital de la Cultura Ruhr 2010 aspira a aprovechar esa red infraestructural para la creación de nuevos ejes culturales, marcados por diversos proyectos artísticos: “La Cuenca del Ruhr se transforma así en una metrópoli cultural que adquiere importancia tanto a nivel nacional como para la vieja y la nueva Europa”.
¿Puede hablarse en el marco de Ruhr 2010 de una fusión consciente de los municipios del Ruhr? “¡Aún no!”, dice Pleitgen: “Como los límites de las ciudades prácticamente se tocan entre sí, la Cuenca del Ruhr estuvo marcada durante siglos por un pensamiento localista”. Pero ya la postulación de “Essen y la Cuenca del Ruhr” como Capital de la Cultura llevó a un cambio de mentalidad. “Las ciudades de la Cuenca se unen crecientemente y los límites entre las ciudades van desapareciendo. Los municipios cooperan estratégicamente desde Duisburgo, pasando por Essen hasta Dortmund, desde los comienzos de la región de Münster hasta la de Bergisches Land”. Esa cooperación “justamente en tiempos de crisis económica mundial y de precarias situaciones presupuestarias municipales al tiempo que crece la competencia global” puede ser un modelo para otras regiones alemanas. “Quien en el futuro desee afirmarse a nivel internacional, debe consolidarse también regionalmente. La unión hace la fuerza.”
Fritz Pleitgen creció en la Cuenca del Ruhr. Durante su actividad periodística fue también vicepresidente y luego presidente de la Unión Europea de Radiodifusión, una asociación de 75 emisoras de radio y televisión de Europa, el norte de África y el Oriente Próximo. Con su sección de programa “Europa en movimiento”, la Capital de la Cultura analiza “explícitamente las cuestiones de la migración y la identidad, la cultura y la educación”, dice Pleitgen. En diversos proyectos se aspira a mostrar “la Europa viva de los encuentros y la cooperación más allá de las normas oficiales”. Esos proyectos “condensan las experiencias de 150 años de migraciones, la vida cotidiana de la gente de más de 170 naciones. Las secciones Ciencia y Ruhr 2030 abordan cuestiones del presente y el futuro local y global. Para Pleitgen, las cuestiones decisivas son: ¿Qué papel asume la ciudad europea en una Europa de las regiones? ¿Cómo se desarrolla la metrópoli del Ruhr y qué consecuencias tiene el envejecimiento de la sociedad? ¿Qué papel desempeñarán las energías renovables y el cambio climático tanto a nivel global como regional? ¿Cómo aproximar a niños y jóvenes a la cultura?
Las 53 ciudades de la Cuenca están hermanadas con otras 200 ciudades en Europa y otros continentes. Esas ciudades –mellizas, en inglés “twins”– fueron llamadas a presentar ideas y proyectos interesantes y novedosos para Europa. Un jurado internacional seleccionó ya a comienzos de 2008 y 2009 las mejores “100 ideas twin” de unas 500 presentadas. En esos proyectos se abren diversas posibilidades sobre todo a los jóvenes, para que puedan dar forma activamente a la Capital Europea de la Cultura y lleven a la práctica proyectos propios no convencionales. Fritz Pleitgen: “Twins se ha transformado con el correr de los años en un grandioso motor creativo para una magnífica Europa cultural”. Uno de varios ejemplos mencionados por Pleitgen: en el marco del proyecto teatral internacional “Piano – Fortísimo” cooperan el piano-teatro Nizhni Nóvgorod y el teatro Studio-Bühne de Essen. En Essen se presentará un grupo de teatro escolar de Nizhni Nóvgorod, Rusia, formado por niños sordos, que expresan sus emociones e ideas a través de la pantomima. Para el director de Ruhr 2010 ello es “un conmovedor ejemplo de cómo también sin palabras se puede realizar un aporte al entendimiento entre los pueblos cuando hay buena voluntad en ambas partes.”
Que el arte y la cultura pueden unir más allá de las fronteras demuestran también proyectos conjuntos con las otras dos Capitales Europeas de la Cultura 2010, Estambul, en Turquía, y Pécs, en Hungría. Sólo junto con Estambul se llevarán a cabo más de 25 proyectos y una docena con Pécs, entre ellos también proyectos trilaterales. La metrópoli del Ruhr mantiene estrechos contactos con ambas ciudades ya desde hace años. Ello se traduce no sólo en un intenso intercambio de experiencias en cuestiones de organización, sino también en visitas mutuas de alto rango y proyectos de cooperación artística y cultural en los preámbulos del Año de las Capitales Europeas de la Cultura 2010.
La metrópoli de Ruhr se define como una “sociedad de inmigración modelo para el futuro”, pues surgió prácticamente a través de la inmigración, Fritz Pleitgen: “En la minería se desarrolló el mito vivo de la solidaridad en la Cuenca del Ruhr. Los mineros debía poder confiar unos en otros y ello generó una gran unión… también más allá de las barreras idiomáticas. En cifras: actualmente se hallan inscritos en el Registro Central de Extranjeros de la Cuenca del Ruhr más de 500.000 personas de más de 170 nacionalidades diferentes, en una población total de 5,3 millones de habitantes. Los mayores grupos de extranjeros provienen de Turquía, ex Yugoslavia, Polonia, Italia, Grecia y Marruecos. Ruhr 2010 desea realizar un aporte para abordar tareas que se derivan de las corrientes migratorias, dice Pleitgen: “la disciplina que marca el rumbo es el arte de la convivencia”. ¿Cómo nos percibimos mutuamente? ¿Cómo participan los inmigrantes y sus familias en la vida cultural? ¿Cómo posibilitamos esa participación? ¿Cómo y para quién elaboran las instituciones culturales sus programas? ¿Cuál es el público potencial de todos los eventos de arte y cultura que tienen lugar en la metrópoli del Ruhr? Queremos aprovechar el año como Capital de la Cultura para plantear esas cuestiones, debatir y ojalá hallar también respuestas.”














