Durante 60 años no fue más que una gran ruina. Ahora, el Neues Museum, en la Isla de los Museos de Berlín, brilla con nuevo esplendor. La reconstrucción de este museo, seriamente dañado durante la Segunda Guerra Mundial, llevó diez años de trabajos de planificación y restauración. El arquitecto británico David Chipperfield entregó el jueves (05.03.) simbólicamente la llave del edificio a Hermann Parzinger, presidente de la Fundación Patrimonio Cultural Prusiano.
El museo, con una superficie de más de 20.000 metros cuadrados de superficie y de unos 150 años de antigüedad, albergará en el futuro el Museo Egipcio, la Colección de Papiros y el Museo de Prehistoria y Protohistoria. El museo abrirá oficialmente sus puertas al público en octubre. La exposición incluirá también el famoso busto de la reina egipcia Nefertiti.
Chipperfield, cuyos trabajos en el Neues Museum fueron vistos al principio con escepticismo, pero que al final recibió muchas alabanzas, conservó gran parte de la sustancia edilicia histórica del edificio y diseñó individualmente cada sala del museo. Un buen ejemplo de la arquitectura de Chipperfield, que combina pasado y presente, es el vestíbulo de entrada al Neues Museum. Los visitantes son recibidos por una moderna escalera de hormigón, construida entre viejos muros (foto).
La reconstrucción del Neues Museum, en la que participaron 150 restauradores, costó unos 200 millones de euros, 30 millones menos de lo inicialmente planeado. Fue el tercer edificio renovado en la Isla de los Museos, después de la Alte Nationalgalerie, reabierta en 2001, y el Bode Museum, cuya restauración concluyó en 2006. Los visitantes están de parabienes: por primera vez desde hace 70 años, a partir de octubre podrán ver nuevamente notables joyas del arte y la cultura en los cinco edificios de la Isla de los Museos.













