La joven no pierde ni un segundo de vista la proyección sobre la pared. Se muerde las uñas de una mano y con la otra sujeta firmemente el brazo de su abogado. Las imágenes muestran a un acusado rodeado del juez, el fiscal y el abogado defensor. Se acusa al hombre debe haber asesinado al padre y al hermano de la joven. El tribunal colombiano en este proceso transmite los acontecimientos por vídeo de una habitación a otra - por razones de seguridad. En los últimos años ha habido cientos de casos parecidos.
Desde hace casi 50 años este país sudamericano viene siendo sacudido por un conflicto armado en el que están implicados miembros del ejército, la guerrilla de izquierda, grupos paramilitares de derecha y narcotraficantes. En duras negociaciones, el Gobierno colombiano logró convencer a 35.000 paramilitares de abandonar las armas. Miles de asesinatos y centenares de masacres han sido cometidos por estos hombres. Y esto no puede quedar impune pese a la solución política negociada. Si hubiera que someter a todos los ex miembros de grupos paramilitares a los procedimientos judiciales habituales en el país, se necesitarían 90 años para dejar atrás este oscuro capítulo de la historia. En vista de ello, expertos de la Agencia de Cooperación Internacional Alemana (GIZ) apoyan a la Fiscalía General de Colombia por encargo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania en el desarrollo de un procedimiento judicial acelerado.
El ejemplo de Colombia es apenas uno de los numerosos e intensos proyectos de cooperación para el desarrollo entre Alemania y América Latina. Se pone especial énfasis en la promoción del Estado de Derecho y la democracia. “Sólo una América Latina estable, orientada al Estado de Derecho, es un socio política y económicamente fiable”, explica la estrategia para América Latina del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania. “Sólo una América Latina gobernada democráticamente y, al mismo tiempo, ‘más social’ tiene oportunidad de integrarse con éxito en los mercados mundiales y en la política mundial” se resalta en el documento estratégico correspondiente del BMZ. Pero América Latina no es una unidad. Son 33 países muy diferentes con un total de 590 millones de habitantes. En 21 de ellos, la GIZ implementa proyectos de cooperación para el desarrollo.
El segundo tema central de la participación alemana es la protección del medio ambiente y del clima. Sobre todo países como Bolivia y Perú sufren los impactos del cambio climático. América Central y el Caribe son afectados cada vez más por frecuentes ciclones y tempestades. El tercer tema de la cooperación es el suministro de agua potable y la eliminación de aguas residuales en zonas urbanas. Tres cuartas partes de los fondos del BMZ para América Latina se destinan a estas tres áreas de actividad. En total, Alemania representa más del diez por ciento del total de los fondos de cooperación para el desarrollo para América Latina.
La cooperación alemana para el desarrollo siempre sigue el principio de sostenibilidad, involucrando a la población local en los proyectos. En Guatemala y El Salvador, tras el devastador paso del ciclón Stan en 2005, expertos alemanes desarrollaron sistemas de alerta temprana, en colaboración con la población local, protegiendo laderas y aldeas con diques y muros de contención, reforestando valles fluviales y adaptando la agricultura tradicional a las consecuencias de inundaciones y sequías mediante semillas tradicionales. Los siguientes ciclones ya no se han cobrado vidas humanas y los daños materiales han sido reducidos.
Proyectos similares son fomentados en siete países del Caribe. En Nicaragua, expertos forestales alemanes ayudan a la población indígena de los misquitos a gestionar la selva tropical de forma sostenible. Sólo se talan tres árboles por hectárea. Después de una cosecha se deja reposar ese pedazo de selva durante 30 años. Así se logra conservar el segundo bosque tropical más extenso de América Latina después de la Amazonía. Al mismo tiempo, sus habitantes tienen una oportunidad de desarrollo económico. Un buen ejemplo de proyecto de suministro de agua potable es Perú. Alemania apoya a diez ciudades en el desarrollo de una moderna gestión de aguas, con control de calidad y adecuada planificación financiera y sistema de facturación. Además, gracias a la mejora de la red de suministro, la ciudad de Ayacucho logró reducir las pérdidas de agua del 60 al 46 por ciento. Un primer paso.
La cooperación alemana para el desarrollo en América Latina y el Caribe hace participar cada vez más en sus proyectos a países emergentes de la región. Con la ayuda de Alemania, expertos mexicanos están desarrollando en Guatemala una red de asesores medioambientales para la gestión de residuos. Es un ejemplo de la llamada cooperación triangular. O dicho en otras palabras, América Latina está comenzando a ayudarse a sí misma, con el apoyo de Alemania.













