Hay algo que la aburre enormemente, dijo una vez Caroline Link: las películas alemanas. A menudo están echas para adolescentes, agregó, y no llegan a un vasto público. Actualmente ya no piensa así: “Ya no se puede comparar”, dice hoy Link, de 44 años. El cine alemán de hoy es muy diferente, agrega. Y en ello, la directora muniquesa no está libre de culpa. Ya su primera película “Más allá del silencio”, una conmovedora historia sobre una muchacha con gran talento musical, hija de padres sordomudos, fue nominada para el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Con “En algún lugar de África” ganó luego el trofeo, en el 2003. Con sus calmos filmes, Link ha llegado al corazón de millones de personas, sólo en Alemania. Cine con calado. Con garantía de no aburrimiento.
“El cine alemán ofrece una gran diversidad”
Sra. Link, cinco años después de haber ganado el Oscar con “En ningún lugar de África” llega a los cines su nueva pelicula, “Im Winter ein Jahr”. ¿Siente presión después de su primer Oscar?
Yo misma me puse bajo presión, porque pensé que había que aprovechar el hecho de haber ganado el Oscar. Me interesó rodar una película en los Estados Unidos. Dos proyectos norteamericanos fracason finalmente debido a difíciles negociaciones con los actores. Igualmente, hubiera sido para mí muy difícil dejar a mi hija, que nació poco antes de la entrega del Oscar, sola por largo tiempo. Pero así es, un bebé y el Oscar no van muy bien juntos. Con respecto al éxito de “Im Winter ein Jahr” intento no romperme demasiado la cabeza. Luego de tres películas con casi dos millones de espectadores cada una, pienso que puedo arriesgar algo.
¿Iba a ser filmado “Im Winter ein Jahr” en Estados Unidos?
Sí, una productora estadounidense me había pedido escribir un guión sobre la base de la novela “Aftermath”, de Scott Campbell. Planeado estaba rodar el filme en la costa este de Estados Unidos. Al principio todo marchó bien. La cooperación con la productora norteamericana era franca y poco convencional. Las dificultades comenzaron con los actores. Sin grandes estrellas, en EE.UU. prácticamente no hay dinero para temas ambiciosos. Un gran nombre promete un cierto éxito comercial. Las agencias y los managers de los actores poseen por ello un gran poder. En cierto momento se me acabó la paciencia y a comienzos de 2006 decidí rodar la película en Alemania. Aquí todo marchó muy rápidamente. Al fin y al cabo también hay excelentes actrices y actores alemanes. Rodar con Karoline Herfurth, Josef Bierbichler y Corinna Harfouch fue una experiencia extraordinaria.
¿Pensó durante el rodaje cómo se vería la película si hubiera sido rodada en el exterior?
No, en ningún momento he lamentado no haberla hecha en Estados Unidos. Pero cuando quedó claro que la iba a filmar en Alemania, hubo que modificar el guión. En lugar de discurrir en Estados Unidos, como en la novela, “Im Winter ein Jahr” está ambientada en Baviera. Ello se debe sobre todo a que el papel protagónico del pintor fue asumido por Josef Bierbichler, que es bávaro. Con su respuesta afirmativa, para mí quedó respondida la cuestión del lugar de filmación. Bierbichler fue de inmediato mi primer candidato. Le envié el guión original, pero no lo quiso leer en inglés, porque creyó no poder evaluar realmente los diálogos. Entonces comencé a enviarle paquetes con 20 o 30 páginas traducidas en cada uno. Al final quedó convencido de la calidad del proyecto. En Alemania es posible telefonear directamente con los actores y preguntarles qué opinan de un guión.
En sus películas, usted ha tratado repetidas veces el tema de la familia y las raíces familiares. ¿Cuán autobiográfico es este guión?
Mi padre murió hace tres años. De pronto, el tema de la muerte pasó a ocupar un amplio espacio en mi vida. La novela de Campbell trata de una familia que debe asumir la muerte del hijo y hermano. Quizás por ello me haya atraído tanto el tema. Me hizo muy bien analizar el tema a ese nivel. Por ello, mi nueva película es una producción más bien sosegada, que vive de la interrelación entre los actores. Los espectadores deben identificarse con los personajes y los estados de ánimo. Lo importante son las miradas, la atmósfera. No existe una trama que lo estructure todo y sostenga la historia.
¿Es este tipo de película típica del cine “made in Germany”?
No, en Alemania se produce actualmente todo tipo de películas. Tomemos como ejemplo “El complejo Baader-Meinhof”, nominado para el Oscar: no es realmente un pelicula calma. También hay exitosas comedias, dramas, películas de acción. Hace tiempo que no existía en Alemania tanta variedad. Por eso no puede decirse que los filmes alemanes sean así o asá. Creo que directores como Til Schweiger, Uli Edel o Christian Petzold son todos diferentes entre sí. A “Im Winter ein Jahr” la veo más bien en la tradición del cine europeo de tomarse tiempo para una historia y no desarrollarla dramatúrgicamente de acuerdo con un modelo predeterminado. Los cineastas europeos confían en que también las historias que no obedecen servilmente a una trama funcionen emocional y atmosféricamente. En los Estados Unidos, los directores y productores se guían más bien por recetas de éxito probado.
¿Es esa variedad de producciones la razón del gran interés que despierta el cine alemán internacionalmente? También “Im Winter ein Jahr” fue estrenada en el extranjero, en el Festival de Cine de Toronto.
Filmes como “La vida de los otros”, de Florian Henckel von Donnersmarck son recibidos en otros países con mucha atención. En el extranjero se sabe que de Alemania vienen películas que combinan muy bien la calidad con el entretenimiento, que funcionan emocionalmente y tienen un alto nivel artístico.
¿Cuándo podrá ver el público su próxima película?
Con seguridad no tendrá que esperar otros cinco años. Ahora ya no tengo ningún bebé en casa. Nada me impide rodar mi próxima producción en dos, tres años. Ya tengo interesantes ofertas, pero todavía no he decidido nada. Puede ser que ruede también en Norteamérica. Veamos, quizás llegue a hacer todavía mi película en Estados Unidos. Lo mejor sería que ocurriera cuando ya nadie lo esperara.













