La discusión en relación con la investigación con células madre embrionarias ocupará también en el 2008 a políticos y científicos. ¿Cómo cree usted que discurrirá el debate?
Ya el año pasado, la problemática de la investigación con células madre se discutió intensamente en los medios de comunicación y también en el Bundestag. Para el 2008 cuento con que esa discusión siga y espero que los argumentos científicos continúen siendo escuchados. Es de contar con que en la primavera se discutan en el Bundestag diversas mociones de grupos de diputados y se tomen decisiones. Yo personalmente espero que la Ley de Células Madre sea reformada.
¿Qué nuevos conocimientos científicos influyen en su opinión sobre el debate actual en relación con la Ley de Células Madre en Alemania?
Recientemente han sido publicados estudios de grupos de trabajo japoneses y norteamericanos en los que se demuestra que es posible tratar células de la piel de tal forma que adquieran de nuevo propiedades de células madre embrionarias. Esos resultados subrayan por un lado la importancia de la investigación en esa área. Por otro, está claro que los nuevos resultados no hubieran sido posibles sin la investigación con líneas de células madre embrionarias humanas. Por algún tiempo aún necesitaremos esas líneas de células como “patrón oro”, para poder caracterizar correspondientemente las células del cuerpo reprogramadas.
El punto central de crítica es el uso de células madre embrionarias humanas. ¿Tiene usted comprensión para con la opinión de que con la fusión de óvulo y espermatozoide comienza la vida, en la que ya no se debe intervenir?
Por supuesto que entiendo y respeto esas opiniones, que difieren de la mía, justamente en el ámbito de la valoración ética de resultados científicos. Sin embargo también existen diversos criterios, por ejemplo con respecto al momento del comienzo de la vida que debe ser protegida. Esas cuestiones deben ser discutidas en un contexto general, en el que se aborde tanto el tema de la protección de la vida como el de una “ética de curar”. Otro elemento a tener en cuenta es la libertad de la investigación.
En muchos países existe mucho más libertad para investigar con células madre embrionarias. ¿Cómo explica usted a sus colegas de otros países por qué se discute tanto en Alemania?
Tiene usted razón. Aún cuando la Ley de Células Madre sea reformada, Alemania continuará siendo uno de los países con las leyes más restrictivas en relación con la investigación de células madre. Ello tiene que ver con la tradición jurídicaen Alemania, y la historia alemana, pero también con que la sociedad se ocupa intensamente del tema. En Alemania, además de la Ley de Células Madre tenemos también la Ley de Protección de los Embriones, que prohíbe toda manipulación de embriones humanos. En términos generales esa ley ha probado ser eficaz, por lo que también los científicos opinan que no debe ser reformada. Yo intento explicarles a los colegas de otros países ese contexto general y la situación específica en Alemania.
¿Cuál podría ser una solución para Alemania?
También una reforma de la Ley de Células Madre será reflejo de un compromiso. Un punto central en la discusión es el desplazamiento o la eliminación del día clave. Los científicos alemanes pueden utilizar sólo líneas de células producidas en el exterior antes del 1 de enero del 2002. Para los científicos alemanes sería importante que se eliminara ese día clave, o que por lo menos fuera corrido hacia adelante.
Prof. Dr. Jörg Hinrich Hacker
El biólogo, profesor de Biología Molecular de las Infecciones en la Universidad de Wurzburgo, es desde 2003 vicepresidente de la Fundación Alemana para la Investigación (DFG).













