Al final corrieron incluso las lágrimas. Porque todo había sido tan hermoso, porque se habían entendido muy bien y descubierto juntas durante tres semanas un país extraño. “Lloramos toda la noche”, escribe Sara, de Florencia, en su diario sobre su último día en Alemania, “queremos quedarnos aquí”. La joven italiana de 18 años es uno de 450 becarios de todo el mundo que este verano participan en uno de ocho cursos para jóvenes del Goethe-Institut en el marco de la iniciativa “Escuelas: socios del futuro”. Junto con estudiantes de alemán de Finlandia, Indonesia y Mongolia, Sara participó durante tres semanas en Vallendar, cerca de Coblenza, en un curso intensivo de alemán y realizó varias excursiones por Alemania. Ahora quiere volver y continuar aprendiendo alemán. Con sus nuevos amigos y amigas de todo el mundo planea intercambiar cartas electrónicas, naturalmente en alemán.
Ésa es también la intención: la iniciativa de escuelas asociadas, lanzada este año por el Ministro de RR. EE. Frank-Walter Steinmeier en el marco de la política exterior cultural y educativa de Alemania, tiene el objetivo de interesar a los jóvenes por la Alemania moderna. Simultáneamente se aspira a crear una red mundial de 1000 escuelas asociadas en la que se enseña alemán. En ello trabajan, además del Goethe-Institut, otras tres instituciones de enlace de la política exterior cultural y educativa: la Central de los Colegios en el Extranjero (ZfA), el Servicio de Intercambio Pedagógico y el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD).
La política exterior cultural y educativa está considerada “el tercer pilar de la política exterior alemana”, sus tareas son tan variadas como vastas las áreas de la cultura y la educación. Entre ellas se cuentan por ejemplo la presentación de la escena cultural alemana en el exterior y el fomento del idioma alemán, del que está encargado el Goethe-Institut, con sus 134 filiales en el exterior. También el Instituto de Relaciones Culturales Internacionales (IfA) organiza giras mundiales de exposiciones de conocidos artistas alemanes. Una importante institución de enlace en la educación es además la ZfA, que apoya más de cien colegios alemanes en el exterior, tanto pedagógicamente, como con personal y fondos. A esos colegios van hoy sobre todo niños y jóvenes de los respectivos países, cuyos padres estiman la calidad de la enseñanza en los colegios alemanes. En algunas escuelas existen programas especiales para niños cuyos padres no pueden pagar la matrícula. El mayor colegio alemán en el exterior, el de San Pablo, Brasil, concede por ejemplo becas a jóvenes de familias pobres.
Los egresados de los colegios alemanes en el exterior están excelentemente preparados para estudiar en una universidad alemana. Por ejemplo Mahmoud Morsy: el joven egipcio acaba de terminar estudios de informática en la Universidad Técnica de Darmstadt. Morsy fue uno de los mejores egresados del año en su grupo etario en los colegios alemanes en el exterior, siendo premiado con una beca del DAAD para realizar estudios completos en Alemania. “Una súper oportunidad”, dice el joven de 25 años, “la capacitación en Darmstadt fue de primera”. Desde 2008 se conceden 120 de esas atractivas becas completas para egresados de colegios alemanes en el exterior, el doble de antes. Pero también sin bachillerato alemán se puede naturalmente estudiar e investigar en Alemania. Del intercambio científico se ocupan sobre todo el DAAD y la Fundación Alexander von Humboldt (AvH). El DAAD apoya con becas a unos 35.000 extranjeros por año, entre estudiantes, graduados, científicos y artistas. La AvH concede anualmente unas 600 becas a académicos extranjeros.
Un objetivo común aúna los esfuerzos de todo el personal de las 13 organizaciones de enlace que para el Ministerio Federal de RR.EE. implementan la política cultural y educativa exterior: poner en contacto con Alemania a seres humanos de diversos países y culturas, crear conexiones y redes que beneficien a muchos seres humanos en todo el mundo. Ello sucede directamente por ejemplo en los diálogos mediáticos que organiza el IfA. El de más tradición es el Diálogo Germano-Árabe, que desde hace once años reúne anualmente a periodistas y publicistas de Alemania y el mundo árabe. Al principio se discutió sobre estereotipos y prejuicios, hoy los temas son la posición de la mujer, la globalización cultural, la tolerancia y la libertad de expresión. En el ínterin, el programa ha sido extendido también a otros países de cultura islámica y ya se han realizado conferencias en Irán, Turquía, Pakistán y Asia Central.
Una región prioritaria de las actividades culturales y educativas es desde 2008 África. “Acción África” se denomina el programa del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, dirigido particularmente a los jóvenes. Con numerosas iniciativas se aspira a fortalecer la cooperación universitaria y científica. Asimismo se planea la creación de dos Goethe-Institute y en muchos países de África tienen ya lugar Semanas Culturales Alemanas y presentaciones de artistas alemanes invitados. En el Campus de Talentos de la Berlinale 2008, uno de los temas centrales fue África y el Festival Internacional de Literatura de Berlín coloca en otoño en el foco a autores africanos. La “Acción África” también crea para escuelas y en el deporte toda una serie de nuevos programas de intercambio. Que al final corran lágrimas porque todo fue tan hermoso, es aceptable. Pues ello significa que seres humanos se han aproximado.













