Los soldados alemanes entran de a dos en la calle principal. Los hombres con uniformes de camuflaje verde-marrones comunicaron hace pocos minutos por radio su partida al puesto de comando. Su misión esta mañana: patrullar por Prizren. La situación en la ciudad del sur del Kosovo está relativamente distendida. Los soldados de la Bundeswehr van igualmente armados, para estar preparados para toda eventualidad. El equipo es acompañado por un hombre de civil. El intérprete traduce conversaciones entre la población y los soldados. Pues la misión también es eso: aproximarse a la gente, detectar la atmósfera en la ciudad e identificar problemas. Aquí una sonrisa, más allá un saludo con la mano o una breve conversación. Pero los soldados abandonan también una y otra vez la calle principal para echar un vistazo en calles laterales y patios traseros. La patrulla atraviesa Shardevan, la plaza central de Prizren, entra en el parque y algunas horas más tarde vuelve al campamento militar. A más tardar dentro de 48 horas, los soldados de la Bundeswehr volverán a salir a la calle, a mostrar presencia. Como en la misión KFOR en los Balcanes, con mandato de la UNO, Alemania apoya las misiones de paz de las Naciones Unidas y su política preventiva en todo el mundo, con tropas de paz, policías, personal civil cualificado, equipamiento y considerables aportes financieros.
Misiones en todo el mundo
La Bundeswehr ha participado hasta ahora en más de 130 misiones, desde la ayuda en caso de desastres hasta misiones de mantenimiento de la paz, casi siempre bajo el mandato de las Naciones Unidas. Actualmente participan 6800 efectivos, entre hombres y mujeres, en doce misiones. Controlan como observadores militares el acuerdo de paz en el sur del Sudán o ayudan en Kosovo a crear un entorno multiétnico, pacífico, democrático y de Estado de derecho. En Kosovo, la Bundeswehr asumió por primera vez responsabilidad sobre un sector propio en una misión de mantenimiento de la paz. Está presente allí desde 1999, actualmente con más de 2200 efectivos. Este compromiso militar va acompañado de apoyo civil. Alemania pondrá a disposición aún este año jueces, fiscales y policías para EULEX, la hasta ahora mayor misión civil de la Unión Europea en el marco de la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD). El objetivo: desarrollar el Estado de derecho.
Seguridad a través de la cooperación internacional
Un componente central de la política alemana de paz y seguridad es la cooperación en organizaciones internacionales. Como tercer mayor contribuyente al presupuesto de las Fuerzas de Paz de la ONU, el Gobierno alemán posibilita la financiación de muchas misiones de cascos azules. Con 24 oficinas de las Naciones Unidas en Berlín, Bonn, Fráncfort del Meno y Hamburgo, Alemania se ha transformado además en un importante emplazamiento de instituciones de las Naciones Unidas. Organismos como el Instituto de la UNESCO para la Educación y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar tienen su sede central en Alemania. No sólo en la ONU, sino también en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Alemania es uno de los protagonistas activos. La OSCE es la única organización de política de seguridad en la que están representados todos los países europeos, los Estados sucesores de la Unión Soviética, los EE. UU. y Canadá. Además del apoyo financiero –Alemania financia aproximadamente el diez por ciento del presupuesto de la OSCE–, personal de Alemania realiza un destacado aporte al trabajo de esa institución.













