Sr. Burgtorf, usted dirige el Indo-German Energy Programme (IGEN). ¿Qué se esconde detrás de ese nombre?
IGEN es un programa conjunto de los Gobierno alemán e indio para el mejoramiento del abastecimiento energético en la India. El crecimiento económico de la India hace aumentar continuamente la demanda energética, sobre todo de corriente eléctrica, que actualmente no puede ser satisfecha. Ello lleva a menudo –sobre todo fuera de las grandes ciudades– a interrupciones en la producción. Simultáneamente, en la industria continúan usándose muchos equipos anticuados. En esos casos, el medio adecuado son medidas para aumentar la eficiencia energética. Una correspondiente ley de ahorro energético ha sido ya puesta en vigor por el Gobierno indio.
¿Cuál es concretamente su trabajo?
Nosotros asesoramos en el Ministerio de Energía de la India por un lado a la Oficina de Eficiencia Energética (BEE) y por otro, a la Central Electricity Authority, responsable del sector de centrales eléctricas. El trabajo diario es muy variado, pero el mayor tiempo lo exige la gestión de los diversos proyectos iniciados por el programa. Yo tengo, como mis colaboradores indios y próximamente también otro experto alemán, un escritorio directamente en la BEE. La base de nuestro trabajo es el intenso intercambio con los colaboradores de ambas autoridades gubernamentales indias.
En las energías renovables, sobre todo en la energía eólica, India se halla adelantada. ¿En qué necesita ser asesorada?
Actualmente en el área de la eficiencia energética. El Gobierno indio ha reconocido que allí se halla el mayor potencial para cubrir el creciente consumo. Cada kilovatio hora que pueda ser evitado, reduce las emisiones de CO2 y la necesidad de invertir en nuevas centrales energéticas.
¿Cuál es el balance hasta ahora?
Los mayores éxitos se registran en la implementación de la ley de ahorro energético. Desde el comienzo del programa fueron capacitados oficialmente más de 4500 gestores y más de 3500 auditores de energía. Ese personal controla la eficiencia energética en las centrales energéticas, la industria y la administración. Además, la información al consumidor y el programa de marcado asegura transparencia en el consumo energético. Como en Alemania, también en la India se puede ver hoy a primera vista cuánta energía consumen una nevera o un aparato de aire acondicionado. También en la industria con una alta intensidad energética se registran mejoras. Las fábricas de cemento, por ejemplo, son distinguidas con oro, plata o bronce, según su consumo energético. Las que no hacen nada por reducirlo reciben latón. Pero aún queda mucho por hacer. Y con nuestros socios indios hemos acordado seguir por esa senda juntos todavía algunos años.
Jens Burgtorf
Trabaja para la Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) en Nueva Delhi.
Ya sea energía eólica en Egipto, energía hidráulica en Indonesia, geotermia en Kenia o energía solar en China: Alemania apoya en muchos países el abastecimiento energético sostenible. La demanda de energía se duplicará por lo menos en los países en desarrollo en los próximos 20 años. Si para satisfacerla se recurre principalmente a portadores fósiles de energía, ello generará una enorme contaminación ambiental. Muchos países en desarrollo y emergentes cooperan con Alemania en el área de la energía. El objetivo: Alemania apoya con tecnología verde, conocimientos y fondos de fomento sobre todo a países en África, Asia y América latina para que aprovechen mejor el potencial de fuentes energéticas de bajo impacto ambiental y aumenten el uso de energías renovables y la eficiencia energética.













