Dan becas a niños de familias inmigrantes, posibilitan la ampliación de museos de arte, apoyan proyectos de investigación científica, fomentan la protección de la naturaleza o financian asilos para personas que necesitan cuidados: la importancia de las fundaciones aumenta sin cesar. En Alemania hay actualmente más fundaciones que nunca. En 2008 estaban registradas 16.406 fundaciones de derecho civil con personería jurídica, según datos de la Asociación Federal de Fundaciones alemanas: un aumento del seis por ciento con respecto al año anterior.
“El número de fundaciones seguirá creciendo”, dice Hans Fleisch, secretario general de la Asociación Federal de Fundaciones Alemanas. La organización registró en 2008 la creación de 1020 nuevas fundaciones, distribuidas en todos los Estados federados. “Alemania se está transformando en un país de fundaciones”, dice también Wilhelm Krull, presidente del directorio de la Asociación Federal de Fundaciones Alemanas y secretario general de la fundación Volkswagen-Stiftung (véase entrevista). Para Krull, la tendencia es clara: “el bienestar social que se acumuló durante muchos años se refleja ahora en la creación de cada vez más fundaciones.” También el sociólogo Helmut K. Anheier, de la Universidad de Heidelberg, ha identificado un nuevo dinamismo en las fundaciones. “Las fundaciones se transforman cada vez más en un moderno instrumento para el compromiso civil en tiempos del Estado minimalista y de la privatización parcial de antiguas tareas públicas.” También hay otras pruebas: en los pasados nueve años surgieron más fundaciones que en las primeras cinco décadas de existencia de la República Federal de Alemania. Más del 70 por ciento de las fundaciones hoy existentes fueron creadas después de la caída del Muro, en 1989.
Alemania es uno de los países europeos cuyas legislaciones más favorecen a las fundaciones. Ello ha tenido muy positivos efectos. La promulgación de la Ley para Fortalecer el Compromiso Civil, de 2007, llevó por un lado a que se crearan más fundaciones; por otro, desde entonces se destina también más capital a fundaciones ya existentes. La Asociación Federal de Fundaciones Alemanes estima que el patrimonio sumado de todas las fundaciones del país alcanza un volumen de unos 100.000 millones de euros. Todas las fundaciones juntas invirtieron en 2008 unos 15.000 millones de euros, destinados sobre todo a los sectores social, educativo, científico y cultural.
Las fundaciones persiguen fines muy variados. En Alemania se registra en los últimos tiempos un auge sobre todo de las fundaciones cívicas, en la que todo ciudadano puede participar. En 2008 fueron fundadas 32, lo que las transforma en uno de los tipos de fundación que más rápidamente crece. En Alemania existen actualmente más de 200 fundaciones cívicas. Más hay sólo en Estados Unidos. “Queremos asumir compromisos, libres de ideología, posiciones políticas y confesiones religiosas. Queremos implementar o conservar buenos proyectos en nuestra ciudad, como aporte a la calidad de vida”: así describen su motivación muchos de los más de 6500 donantes de las fundaciones cívicas en Alemania. Sus motivos reflejan exactamente qué mueve a la nueva generación de personas que impulsan a las fundaciones: no se trata sólo de donar dinero, sino también de promover ideas y poner acentos en la sociedad.













