Salimos de la autopista, vamos un par de kilómetros por una carretera nacional y donde se halla un letrero con las letras “GFZ”, doblamos a la derecha. Seguimos luego por un camino vecinal unos 400 metros, pasamos junto a los camiones de una gravera y de pronto vemos surgir la punta de una torre de perforación entre las cimas de las árboles. Más de 100 expertos de toda Europa, entre geólogos, técnicos y especialistas en energía, viajan este 19 de febrero de Múnich a la pequeña localidad de Dürrnhaar. Allí experimentarán nada menos que una mirada exclusiva al futuro de la geotermia. Ese futuro lleva el nombre de InnovaRig escrito sobre su torso de metal, tiene casi 52 metros de altura y es, con sus 2700 HP, lo suficientemente potente como para abrirse paso en la tierra hasta los 5000 metros de profundidad. Lo que se busca no es ni petróleo ni gas, sino un tesoro muy especial: agua caliente. El plan es que a fines de 2008 impulse una central energética de cinco megavatios, que producirá electricidad y calor las 24 horas del día, independientemente del viento y del sol. El equipo de perforación en Dürrnhaar es singular. Junto con la empresa alemana Herrenknecht, especialista en la perforación de túneles, el Centro de Geoinvestigaciónes de Potsdam (GFZ) desarrolló una taladradora de perforaciones profundas de nuevo tipo. Arracimados admiran los visitantes en Dürrnhaar, Baviera la torre de perforación. Pero no oyen ni huelen nada. Eso hace la singularidad de InnovaRig, dice Martin Herrenknecht, director de la empresa del mismo nombre. “El equipo no genera desechos ni ruidos, por lo que puede operarse incluso en zonas pobladas”. Ésa es una decisiva ventaja en la generación de geotermia. Pues ésta puede ser aprovechada económicamente sólo donde se la puede usar de inmediato. El montaje de las barrenas se realiza en forma automática. Según las necesidades se puede recurrir a diversas técnicas de perforación. La “maravilla técnica” puede perforar hasta 100 metros por día. Se prevé que hasta el verano asciendan hasta la superficie desde 4400 metros de profundidad 150 litros por segundo de agua a unos 140 grados de temperatura.
Lo mejor se lo reserva Herrenknecht para el final: “Cuando alcancemos el agua, corremos el equipo seis metros, para perforar un segundo agujero”. Fuertes aplausos. Pues ello es también toda una novedad. Para la obtención de energía geotérmica deben ser perforados siempre dos agujeros: por uno de ellos es extraída el agua caliente, su energía aprovechada para la producción energética y luego el agua enfriada es enviada de regreso por el otro a las capas de roca caliente. Tradicionalmente, las torres de perforación debían ser desmontadas y montadas nuevamente, lo que encarecía enormemente el procedimiento. El empleo del equipo móvil InnovaRig es mucho más económico, lo que aumenta las posibilidades de uso de la geotermia. Todas las plantas geotérmicas en funcionamiento actualmente en el mundo suministran tanta corriente como siete centrales atómicas. La geotermia ocupa uno de los últimos lugares entre las energías alternativas. En Alemania, su participación en las energías no contaminantes es de sólo un uno por ciento (2006). Gracias a las nuevas tecnologías, como la de Dürrnhaar, los expertos pronostican ahora un fuerte crecimiento de la geotermia. También en Alemania. A 360 kilómetros de Dürrnhaar, en Landau, fue conectada ya a la red pública la primera central geotérmica que genera simultáneamente calor y electricidad. Desde fines de 2007 abastece sin contaminar a unos 6000 hogares con electricidad y unos 300 hogares con calor. Según el Ministerio Federal de Medio Ambiente, se hallan en fase de planeamiento otras 150 centrales geotérmicas. “Queremos dar decisivos impulsos a la geotermia en Alemania”, dice Herrenknecht. Nadie duda que lo logrará.













