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La reforma de la Bundeswehr

La reforma prevé un servicio militar voluntario en lugar de obligatorio y Fuerzas Armadas más pequeñas y efectivas, mejor preparadas para enfrentar los nuevos desafíos.

Thomas Wiegold

El 3 de enero de 2011 fue un día histórico en los cuarteles alemanes. Por última vez se presentaron a sus puertas jóvenes con una notificación de llamamiento a filas. Por últimas vez reclutas recibieron un uniforme y un casco de combate: luego de casi 200 años finaliza en Alemania el servicio militar obligatorio, que –con interrupciones– había sido un componente esencial de las fuerzas armadas alemanas en los últimos siglos. En realidad no es el fin, sino la suspensión del servicio militar: en la Constitución sigue vigente el principio de la obligatoriedad y puede ser activado de inmediato en caso de que el país deba defenderse de una agresión armada. En lugar del servicio militar básico, de seis meses para hombres desde mediados de 2010, se crea ahora un nuevo servicio militar voluntario de doce a 23 meses, abierto tanto para jóvenes hombres como mujeres.

Con la suspensión del servicio militar obligatorio finaliza también la autodefinición clásica de unas fuerzas armadas basadas en el principio del servicio militar general y obligatorio. La mayoría de los soldados de la Bundeswehr era reclutas, a los que se agregaban militares voluntarios temporales y los clásicos militares profesionales. Desde su fundación, en 1955, la Bundeswehr tuvo al principio la tarea de asegurar, junto con los Aliados occidentales, la frontera entre los bloques de la OTAN y el Pacto de Varsovia. La Guerra Fría entre el Este y Occidente terminó hace 20 años. Con la suspensión del servicio militar obligatorio y la reforma, las FF. AA. de Alemania extraen la consecuencia última de esa fundamental transformación de la política de seguridad y defensa en Europa Central. No obstante, el servicio militar obligatorio ya había cambiado en los últimos años. Por un lado, cada vez más jóvenes sujetos al servicio militar obligatorio recurrían al derecho a la objeción del “servicio de guerra con armas”. El servicio civil, visto al principio sólo como una alternativa, adquirió cada vez más importancia para los hospitales e instituciones sociales. Simultáneamente, la Bundeswehr reclutaba cada vez menos jóvenes sujetos al servicio militar. Necesitaba menos, porque los sistemas de armas más complejos requerían un mayor periodo de formación, pero el servicio militar era cada vez más corto. A fines de 2009, el Gobierno Federal aprobó una reducción a seis meses: hasta la suspensión total quedaba sólo un corto paso. A partir de mediados de 2011 no habrá más reclutas en Alemania. Y las FF. AA., que con la reunificación de Alemania, en 1990, integraron también a soldados de la ex RDA, creciendo entonces por corto tiempo, reducirán ahora el número de efectivos a un máximo de unos 185.000, entre hombres y mujeres. La transformación fundamental de las FF.AA. de Alemania es, como en otros países europeos, no sólo la consecuencia de la transformación de la situación de seguridad: debido al desarrollo general del presupuesto, la Bundeswehr deberá ahorrar en los próximos años varios miles de millones de euros. Si los ahorros llegarán efectivamente a ese monto, está por verse, pero la reducción del número de efectivos, de actualmente 250.000, es un hecho.

Últimamente, las FF. AA. reclutaban unos 60.000 jóvenes por año. Pero para los nuevos desafíos que enfrenta la Bundeswehr en el siglo XXI –en misiones en el exterior, como por ejemplo en Afganistán– es necesaria una formación militar más profesional que los seis meses de servicio militar básico. Tampoco la idea de contraponer al militarismo de la Reichswehr y la Wehrmacht al “ciudadano en uniforme” depende ya del servicio militar obligatorio: si sólo el 16% de cada clase realiza efectivamente el servicio militar obligatorio, el enraizamiento de las FF.AA. en la sociedad debe realizarse de otra forma. La renuncia a esos soldados por corto tiempo no sólo ahorra equipamiento e infraestructura, sino también unos 10.000 instructores. La Bundeswehr necesita el personal en otros lados: “pensar a partir de las misiones” es la nueva pauta, y no la defensa del país en las fronteras. Las FF.AA., cuya área de operaciones terminaba antes de la reunificación alemana en las orillas del río Elba, en medio de Alemania, se ha transformado en una tropa insertada en misiones globales de paz, lo que refleja también la mayor responsabilidad internacional que Alemania ha asumido desde la reunificación. El primer batallón alemán con cascos azules de las Naciones Unidas (ONU) salió en 1993 rumbo a Somalia. Pocos años después, Alemania participó como parte de la fuerza militar internacional de la OTAN en Kosovo (KFOR) en los Balcanes, con el objetivo de controlar la retirada de las tropas yugoslavas y la desmilitarización de Kosovo. La operación más alejada del antiguo territorio de la OTAN y de la clásica idea de la defensa del territorio comenzó en 2002, cuando la Bundeswehr, junto con los aliados norteamericanos y por encargo de la Comunidad de Estados, participó en la misión ISAF en Afganistán. Soldados alemanes están destacados actualmente en once misiones internacionales de paz, por ejemplo en el marco de la operación ATALANTA, en el Cuerno de África, y UNIFIL, ante las costas del Líbano, cuyo objetivo es impedir el tráfico de armas para Hezbolá. Las misiones internacionales, junto con los aliados en la OTAN, la Unión Europea o para las Naciones Unidas se han transformado en un caso normal.

Las estructuras de las FF.AA. de Alemania no reflejan todavía la nueva gama de tareas. Pero sin duda, el ministro federal de Defensa se enfrenta a un verdadero desafío: la Bundeswehr del futuro debe ser más pequeña, más barata y, no obstante, más efectiva. De cinco a siete años, estiman los expertos, puede llevar la transformación. No es sólo una tarea interna para el ministerio y las FF. AA. Sin el servicio militar obligatorio, a la tropa le falta el reservorio del que hasta ahora reclutaba los soldados temporales y profesionales. Para poder contar con suficientes soldados también en el futuro, la Bundeswehr debe atraer a voluntarios y dejar claro a la población para qué continúan necesitándose esos soldados.////

11.01.2011
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