Sr. Hermann, ¿dónde exactamente se halla usted en este momento en Afganistán?
Estoy en la oficina de Agro Acción Alemana en Sheberghan, la capital de la provincia de Jovzjan, en el norte de Afganistán, 120 kilómetros al oeste de Mazar-i-Sharif. Esta región limita en el norte con Turkmenistán. Al sur se hallan las últimas estribaciones del macizo montañoso de Hindukush. La región sufre actualmente de extrema sequía. Por ello preparamos un proyecto para apoyar a la población más fuertemente afectada.
¿Cómo ayudan a la gente afectada por la sequía?
Nuestro foco se halla en la agricultura y la ganadería. Apoyamos a la población en aldeas seleccionadas con microcréditos y estaciones de préstamo de maquinaria agrícola. Además, con nuestra ayuda son reconstruidas estructuras de extensión agraria que ya existían antes de las guerras.
¿Cuán importante es el papel de Alemania para la reconstrucción civil de Afganistán?
La gente agradece todo tipo de ayuda. Alemania goza en Afganistán de gran reconocimiento. Nuestro aporte desempeña un gran papel en el desarrollo de estructuras que posibilitan a los municipios tomar el destino en sus propias manos y conformar ellos mismos su futuro. Todo ello es un largo proceso que exige perseverancia.
¿Qué áreas de vida han mejorado ya para la población afgana?
La infraestructura ha mejorado mucho, además de calles y escuelas se han construido innumerables pozos para asegurar el abastecimiento de agua. Se han construido puentes, las telecomunicaciones se han desarrollado a gran velocidad y se creó un sistema bancario que, con su red de filiales, está al servicio de cada vez más afganos.
Uwe Hermann
trabaja para Agro Acción Alemana desde 1991. El ingeniero agrónomo de 48 años comenzó sus actividades como jefe de proyecto en Afganistán hace tres años. Actualmente trabaja en el norte del país.













