La amistad germano-latinoamericana es tradicionalmente estrecha. Existe un buen intercambio a los niveles político, económico, cultural y social. Nosotros, en el Grupo Parlamentario, nos vemos como socios para intercambiar información, opiniones y experiencias, y también para fortalecer la cooperación económica. Personalmente me fascina América del Sur. En muchos lugares se reconocen las raíces comunes europeas. Me impresionan particularmente la alegría de vivir y la cordialidad de la gente. Nuevos impulsos en las relaciones deseo para la protección de la biodiversidad. Los bosques de América del Sur son un tesoro. Debemos cooperar más estrechamente para conservarlos.
Angelika Brunkhorst, vicepresidenta del Grupo Parlamentario de Amistad Alemania-Sudamérica en el Bundestag alemán, Berlín.
Mucho me alegro de las estrechas relaciones entre Alemania y Brasil, ya que nací y crecí en el Estado de Santa Catarina. Fui hasta fines de 2010 directora de la Cámara de Comercio de Industria Brasil-Alemania en Blumenau y desde hace ocho meses vivo en Fráncfort. Alemania es mi segunda patria y espero que las relaciones con Brasil y todo el Mercosur se desarrollen positivamente. En la Oficina de Proyectos Mercosur, mi equipo y yo proporcionamos datos de contacto e impulsamos la creación de asociaciones estratégicas entre empresas, instituciones y autoridades gubernamentales, allanando así el acceso al mercado para empresas en los respectivos países.
Sofhia Harbs, de Brasil, directora ejecutiva de la Oficina de Proyectos Mercosur, en Fráncfort del Meno
En la química, Alemania es uno de los mejores países del mundo para la investigación básica y las ciencias aplicadas. La búsqueda de la excelencia me trajo a Alemania. Hace cuatro años, cuando decidí venir a Alemania para un estudio de posgrado, los estudiantes de doctorado sabíamos de muy pocas cooperaciones bilaterales entre Alemania y Brasil. Actualmente existen nuevas iniciativas. No obstante, las cooperaciones entre ambos países pueden ser ampliadas aún. El potencial de interacción y de intercambio de ideas es enorme, pero lamentablemente aún no se ha aprovechado del todo.
Dr. Roberto Rinaldi, de Brasil, director de grupo de investigación en el Instituto Max Planck en Mühlheim an der Ruhr y Premio Sofja Kovalévskaya 2010 de la Fundación Alexander von Humboldt
Nuestro estudio arquitectónico está en casa tanto en Alemania como en América Latina. Actualmente planeamos, entre otros proyectos, el Goethe-Institut de Santiago de Chile. En nuestros diseños y proyectos se reflejan ambos medios culturales, sociales y económicos. Lo ‘bi-lateral’ es para nosotros más que una relación política abstracta. Son dos caras de una misma medalla: tanto aquí como allá nos movemos con toda naturalidad, pero conservando simultáneamente, como ‘outsiders’, una distancia crítica. Con gusto alentamos a más emuladores a intervenir activamente en esa ‘bi-lateralidad’ en las cada vez más importantes relaciones entre Alemania y América Latina.
Marc Frohn (izq.) y Mario Rojas Toledo, arquitectos del estudio arquitectónico germano-chileno “FAR frohn&rojas” Berlín, Santiago de Chile y Los Ángeles
Me siento particularmente unida a Alemania. No sólo mi actividad como embajadora de México en Alemania me ha marcado. También los doce años como alumna en el Colegio Alemán de Ciudad de México me ofrecieron la oportunidad de aprender el alemán y ver el mundo de otra forma, lo que comencé a estimar ya de pequeña.
Patricia Espinosa, ministra de Relaciones Exteriores de México, exalumna del Colegio Alemán “Alexander von Humboldt”, en Ciudad de México, y exembajadora mexicana en Berlín
Las relaciones científicas entre Alemania y América Latina se caracterizan por una larga tradición, una gran variedad y el intercambio de igual a igual. Pero en vista de la dinámica científica en América Latina –por ejemplo en Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia– y de que para Alemania los conocimientos son un recurso esencial, es necesario intensificar aún más la cooperación y subrayar más claramente su papel estratégico. Instituciones mediadoras, como el Instituto Ibero-Americano, que combinan ciencia, archivo científico y diálogo cultural, son muy importantes. Yo misma estoy estrechamente vinculada con América Latina a través de mis investigaciones etnológicas en los Andes, como docente invitada y como anfitriona de científicos sociales y de humanidades de diferentes países de la región.
Dra. Barbara Göbel, directora del Instituto Ibero-Americano, en Berlín













