Sr. Kalandides, ¿por qué es Berlín más creativa que otras ciudades alemanas?
Por la particular mezcla de numerosos diseñadores, buenas posibilidades de estudio de profesiones creativas y muchas ferias y exposiciones internacionales. Berlín es el mito de una ciudad libre a internacional. El detonante fue la caída del Muro. Hace 20 años colapsaron elites clásicas de poder a uno y otro lado del Muro. De pronto, todo se puso en movimiento. Todo aquel que venía aquí tenía la impresión de que el pastel creativo aún no estaba repartido. Cualquiera podía hacerse de un pedazo. Y así sigue siendo. Aquí todos pueden participar y autorrealizarse.
¿Pero no existen todos esos factores también en otras ciudades alemanas?
No. No con la misma densidad ni tampoco con la misma dinámica. Hamburgo es una ciudad creativa, pero no tiene muestras comparables con las ferias de moda berlinesas Fashion Week o Bread & Butter.
¿Dónde se halla Berlín en comparación con otras metrópolis del mundo, como por ejemplo Londres o Nueva York?
Lo que esas ciudades tienen y Berlín no, es una gran concentración de capital. Berlín no es ningún centro financiero internacional. Pero ello tiene para la capital alemana dos ventajas: esas ciudades son para los diseñadores sencillamente demasiado caras. Por ello muchos creativos vienen a Berlín. Y están demasiado establecidas, les falta la ligereza, el “undergound”. Berlín lo tiene.
Create Berlin, su red de la comunidad berlinesa de diseño, organiza numerosas exposiciones en el extranjero. ¿Qué interés registra usted en el mundo por el Berlín creativo?
El nombre “Berlín” es una marca, un valor agregado para todo producto. No bien en alguna feria aparece el nombre de la ciudad, el público viene a raudales, si bien el interés en Nueva York no es tan grande como en otras ciudades de Europa o en Japón.
Ares Kalandides, nacido en 1965, es codirector de Create Berlin, planificador urbano y experto en marketing













